Cómo cambiar la cinta de una persiana paso a paso sin llamar a un profesional

Con una escalera, un destornillador y una cinta nueva es posible sustituir una cinta desgastada en menos de una hora si se sigue el orden correcto

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Joana Costa

Editor

Es inevitable y muy poco estético: con el uso diario, la cinta de la persiana acaba deteriorándose. Empieza a deshilacharse, pierde resistencia o incluso llega a romperse, haciendo imposible subir o bajar la persiana con normalidad. 

Aunque pueda parecer una reparación reservada a profesionales, cambiar la cinta es una tarea relativamente sencilla que puede hacerse en casa con unas pocas herramientas y en una hora.

Antes de empezar conviene preparar todo el material necesario, nada complicado de reunir: una escalera estable, un destornillador, unas tijeras, un metro, unos guantes de trabajo y una cinta de persiana nueva. 

Calcular la cantidad de cinta

Según comparten los expertos de Leroy Merlin en redes, el primer paso es calcular cuánta cinta hará falta. Para ello basta con medir la altura de la ventana y multiplicarla por tres, una referencia que suele proporcionar la longitud necesaria de cinta para que el mecanismo funcione correctamente.

Con la nueva cinta ya preparada, hay que bajar completamente la persiana. Esto evita que el eje quede bajo tensión durante el desmontaje y facilita el trabajo y evita sobresaltos. Después se corta la cinta antigua y se retiran los tornillos que sujetan la tapa del cajón de la persiana para dejar a la vista todo el mecanismo.

A continuación, se tira de la cinta para desenrollarla por completo y, siempre que sea posible, se extrae el eje para trabajar con mayor comodidad. El siguiente paso consiste en cortar el nudo que fija la cinta al disco enrollador y desmontar el recogedor de la pared para retirar el resto de la cinta vieja.

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Nueva cinta

Con el mecanismo vacío por fin ya puede instalarse la cinta nueva, un modelo elegido para durar muchos años. Se corta a la longitud calculada previamente y uno de sus extremos se introduce por el pasacintas del eje hasta llegar al disco enrollador, donde se realiza un nudo firme, capaz de sostener la persiana durante tiempo.

Tras eliminar el sobrante, se vuelve a colocar el eje en su posición y se instala la chapa protectora, comprobando que la cinta circula correctamente por su canal. Después llega el momento de volver a unir la persiana al eje mediante los flejes y montar el recogedor. 

Una doblez y un corte

Para ello, el otro extremo de la cinta se debe introducir por el pasacintas del retenedor. Aproximadamente a unos 13 centímetros del extremo se dobla la cinta y se realiza un pequeño corte transversal donde irá alojado el pivote de fijación del tambor.

Antes de cerrar el recogedor hay que tensar el muelle. Como orientación, suelen bastar unas cinco vueltas en las persianas de ventana y entre seis y siete en las de puerta. Una vez tensado, se fija de nuevo el retenedor a la pared con sus tornillos.

Antes de volver a colocar la tapa del cajón conviene comprobar varias veces que la persiana sube y baja con suavidad, que la cinta se enrolla correctamente y que no presenta giros ni roces. Si todo funciona con normalidad, solo queda cerrar el cajón, atornillar la tapa y dar por terminada la reparación.

Fotos | Leroy Merlin/YouTube

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