Compartir
Publicidad
Publicidad

Vinos Alemanes en Girona: Presentación de la cosecha 2006 (II)

Vinos Alemanes en Girona: Presentación de la cosecha 2006 (II)
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Como ya les contamos en la primera parte de esta crónica, el pasado lunes día 4 de febrero, la importadora Vins Alemanys S.L., con Josep Roca y Michael Wöhr al frente, presentaron los vinos de la añada 2006, en una bonita masia de las afueras de Girona: Mas Marroch.

También les decíamos que la cosecha 2006 en Alemania vino marcada por las tormentas de finales de Septiembre que afectaron a la mayoría de las zonas con especial incidencia en el Palatinado. Así es, una añada que en general estaba madurando bien, con muy buenas perspectivas de recolección y que finalmente quedó marcada por la climatología adversa en esas fechas. Sólo los viticultores que decidieron bien los días de la vendimia y los que poseen los mejores pagos (con buena insolación y suelos bien drenados de pizarra para aguantar las humedades), pudieron sacar adelante sus producciones con éxito.

En Nahe y en el Mosela, la incidencia de estas tormentas fue un tanto relativa. Si bien el 27 de septiembre el pago más apreciado del Saar, y por extensión del Mosela, por no decir de toda Alemania, Scharzhofberger, recibió una auténtica tromba de agua, con granizo incluido; los daños en estas dos zonas se pudieron paliar con bastante éxito. En la segunda semana de Octubre volvía la normalidad. Con días secos y noches frías, se pudieron sacar adelante los Beerenauslese (BA) y Trockenbeerenauslese (TBA); pero en general no heló lo suficiente para el Eiswein. Una lástima.

Como no podía ser de otra manera, y quizás para recordarnos ese punto crítico en la cosecha 2006, también granizó en Girona, justo cuando se servían el Eiswein, el vino de hielo. Magnífica la foto de la granizada en Mas Marroch que nos cede nuestro amigo Sobrevino y que ilustra esta entrada.

A pesar de ese tiempo de perros, en el interior de la masia, pudimos degustar alguna joyita. Les cuento.

Empezamos la ruta, siempre de sur a norte, con el Nahe, para luego pasar al Mosela:

Y en el Nahe, ¿cómo empezar mejor que con Dönnhoff?. Bodega de culto, mítico pago: Hermannshöhle. Un viñedo de pizarra gris y material volcánico en la población de Niederhausen, con plantas de edades medias de 60 años. Por supuesto, exposición sur. Puro Riesling. Y en esta añada tampoco decepciona. Su "Hermannshöhle Riesling 2006" sigue enamorandonos con su nariz de flores blancas y cítricos, con esa nota de parmesano tan característica. Un vino sólido y franco. Sus hermanos más dulces harán lo propio: "Hermannshöhle Riesling Spätlese 2006", con una nariz algo comedida en estos momentos pero que promete abrirse en todo su esplendor en unos años; "Hermannshöhle Riesling Auslese 2006", con similar nariz pero más compleja. Excelente en boca, con toques amielados que también prometen ganar en expresividad en unos años. Finalmente, su "Hermannshöhle Riesling Beerenauslese 2006", también se mostró excelente en boca, muy bien compensado en acidez y azúcares. Una gama sólida y efectiva. Sin explosividades pero con el paso firme, como nos tiene acostumbrados Dönnhoff.

Y continuamos en el Nahe con el Weingut Emrich-Schönleber, en Monzingen, en el alto Nahe. En esta ocasión, los Schönleber decidieron llevar a Girona sólo sus vinos del pago Halenberg. No llegamos a tiempo de probar sus secos y nos tuvimos que "conformar" en empezar por su "Halenberg Riesling Spätlese 2006", un vino comedido actualmente en nariz pero con buena expresión en boca. Acidito pero goloso. También su "Halenberg Riesling Auslese 2006", es ahora mismo un vino cerrado, cerradísimo. Aun así, promete buena guarda. Así es, si evoluciona como su hermano del 2002 que probamos "in situ" va a estar genial... ¡en el 2012! Y aun nos faltaba probar su Beerenauslese "Halenberg Riesling BA 2006", muy cerrado también, muy poca nariz, apenas algunas notas de Imedio. A recatar en unos años.

Y ahora le toca el turno al Mosela, la zona más conocida de Alemania.

Empezamos con el Weingut Grans-Fassian, sólo con secos en esta añada. Dos vinos sin pago determinado y con nombres poco tradicionales: "Mineralscheifer 2006" y "Catherina 2006", dos básicos aceptables: flor blanca, pera, bien de acidez, bebibles y sin complejidades. Su GG "Hofberger Riesling 2006" tambien un vino correcto, franco y sabroso. Tres vinos sin defectos pero que nos dejaron añorando su Apotheke Auslese del 90. Palabras mayores.

Seguimos con Fritz Haag, una de la bodegas más firmes del Mittelmosel. Sus vinos me suelen gustar. Francos y delineados. Sin explosividades. Proceden todos ellos de otro de los pagos famosos en la zona, el del reloj de sol: Juffer Sonnenuhr. Ahora mismo con la ya mencionada cerrazón característica de los alemanes en sus primeros meses de botella pero con cualidades evidentes: Juffer Sonnenuhr Spätlese 2006, con buena expresión de fruta blanca y genial en boca, fresco, ácido y elegante. Su hermano Auslese del tonel número 10 Juffer Sonnenuhr Auslese #10 2006 más dulce y sabroso aun en boca, pero más cerrado en nariz. Otra selección de tonel, el Juffer Sonnenuhr Auslese Golden Kapsule #12 2006 más botritizado, mejora en nariz: fruta blanca, cítricos y miel. Excelente en boca. Estas selecciones de tonel tan típicamente alemanas, ¿no les parecen geniales? Pero sigamos, aun nos quedaba su Trockenbeerenauslese Juffer Sonnenuhr TBA #18 2006, cerradísimo en nariz, excelente en boca.

En la parte baja del Mosela, llegamos al Terrassenmosel, término acuñado por el apasionado y a veces polémico Reinhard Löwenstein. Su bodega, el Weingut Heymann-Löwenstein, es una de las más apreciadas de la subzona, un tanto olvidada en Alemania. Su empeño para llevar el Terrassenmosel hacía la fama en el terrenon comercial es loable pero a veces incomprendido. Sus vinos, a mi modo de ver, suelen ser excesivamente vegetales y rudos. "Schieferterrassen 2006" un vino sin pago determinado, de vocación extensiva y comercial, es el ejemplo de esa vegetalidad y verdor que les comentaba. Obviable para mi. Sus vinos de pago, Uhlen "R" 2006 y Ulhlen "L" 2006 son otra cosa. Con ese carácter que Löwenstein imprime a sus vinos pero esta vez más maduros y complejos. A probar en unos años.

Y le toca el turno a Reichsgraf von Kesselstatt, una de las bodegas más extensas del Mosela. Posee pagos en las tres subdenominaciones: Mosel, Saar, Ruwer. A Girona trajeron vinos de sus de sus dos mejores pagos: Josephshöfer en Mosela; y Scharzofberger en Saar. Del primero pudimos probar su GG "Josephshöfer Riesling 2006", un seco muy interesante, fino, con sutiles notas de flor blanca y parmesano, y muy buena acidez en boca. Su "Josephshöfer Riesling Kabinett 2006" con el mismo perfil pero evidentemente más dulce con sus 61 gramos de azúcar residual. Si les parece mucho azúcar, el próximo en la lista es su "Josephshöfer Riesling Auslese GK #6 2006" con nada menos que 166 gramos. Excelente, goloso y cítrico a la vez.

Del segundo pago, el mítico Scharzofberger que comparte con Egon Müller, destacamos la compleja nariz de su GG "Scharzofberger Riesling 2006; las notas frutales, de pera, de su Scharzofberger Riesling Kabinett 2006; su excelente Scharzofberger Riesling Spätlese 2006 que añade a las características anteriores un poco de complejidad con sutiles notas a lavanda; y su genial Scharzofberger Riesling Auslese GK #10 2006 mucho más elegante y fino si cabe. Excelente gama. Y bien de precio.

Otra de las bodegas que cuenta siempre con nuestra simpatía, y no lo decímos sólo por la hija de Dr. Carl von Schubert que nos atendió, que tambien, sinó por sus vinos que desde hace unos años hacen que la palabra "clasicismo" brille de nuevo, es la bodega Maximim Grünhaus. Clásicas son sus etiquetas, clásicas sus elaboraciones. Y nos alegramos de ello. Su pago Abtsberg, en la abadía de St. Maximin, cuenta con siglos de antigüedad. Me encantan los Abtsberg: sencillos, discretos, elegantes, con una capacidad de guarda impresionante. Había por allí un Spätlese del 88 fuera de concurso que nos dejó con la boca abierta. Y en 2006 mantienen su linea: "Abtsberg Riesling Kabinnett 2006", potente, cítrico, puro; "Abtsberg Riesling Auslese 2006" con una excelente nariz de azahar; "Abtsberg Riesling Aualese #45 2006" una selección de tonel que en otros productores sería un Golden Kapsule, excelente. Lo dicho, enamoran.

Un productor nuevo en la cartera de Vins Alemanys: Joh. Jos. Prüm Extrañamente no trae a Girona ningún 2006 de sus relojes de sol: Sonnenuhr, uno en Wehlen; y el otro, más famoso, en Zeltingen. Sólo su GG "Himmelreich Riesling 2006" está presente. Un vino muy curioso, con unas notas muy caractrísticas de hierbabuena, incluso menta, de montebajo y garriga que parecen ser marca de la casa. Bien en boca, golosito y bien ácido. Interesante. Excelente, aunque fuera de concurso, su "Sonnenuhr Auslese Riesling 1994". Una buena compra. Ya tengo un par de botellas encargadas.

Finalmente, por fin, el divino Egon Müller. Con tres vinos de su pago Scharzofberger: Scharzofberger Riesling Kabinett #2 2006, en su linea de calidad en esta añada fresca y viva, aunque con algún ligero verdor asomando por ahí; Scharzofberger Riesling Spätlese #4 2006, muy cerrado en nariz, algo de flor blanca, y en boca excelente, equilibrado y sabroso; Scharzofberger Riesling Auslese #10 2006 con la nariz muy cerrada pero firme y bien equilibrado en boca. Vinos elegantes, con un nivel de calidad siempre alto pero muy caros, difíciles de conseguir. Y ahora mismo cerradísimos. Hay que tener en cuenta que alguno de estos dulces ha fermentado lentamente durante casi un año; llevan por tanto sólo unos meses en botella. A seguir. Si tenemos la oportunidad. Egon Müller IV se hace rogar.

Bien amigos, si han llegado hasta aquí sin saltarse ni una linea les felicito, son más "recalcitrantes" de lo que pensaba. Ya no les importará un párrafo más para conclusión ¿verdad?

Así finalizábamos nuestra jornada de repaso a los vinos alemanes de la añada 2006, en la que nos pudimos hacer una idea de como venían los vinos en esta complicada añada: vinos ahora mismo muy cerrados, un tanto angulosos, a veces ariscos, difíciles para el principiante pero que pueden dar buenas satisfacciones a los aficionados por su marcada acidez pero a la vez con la fruta bastante madura. Dicen que es una añada de Ausleses. El tiempo lo dirá.

Foto | Sobrevino En Directo al Paladar | Vinos Alemanes en Girona: Presentación de la cosecha 2006 (I) En Directo al Paladar | Glosario de términos del vino: Alemania

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos