Pavita al horno, sola, con relleno o marinada: tres formas de disfrutar de esta delicia de Navidad

Pavita al horno, sola, con relleno o marinada: tres formas de disfrutar de esta delicia de Navidad
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A la hora de confeccionar nuestros menús navideños, podemos aventurarnos con ideas originales para los aperitivos o el postre, pero hay platos tradicionales que todos esperan con ganas, como un suculento asado. Este año apuesta por la pavita como plato estrella de tus fiestas, una carne jugosa, vistosa y muy fácil de preparar, y descubrirás por qué se ha convertido en todo un clásico de nuestras mesas.

Algunos recordarán todavía cómo, antiguamente, los mercados se llenaban de pavos de corral que a menudo se llevaban vivos a los hogares, o se criaban en las propias casas. Más barato que otras carnes consideradas refinadas y que se reservaban para ocasiones especiales, su gran tamaño permitía dar de comer a familias muy numerosas. Pero los tiempos cambian y hoy podemos disfrutar de la exquisita pavita de Mercadona, una carne más jugosa, sabrosa y sencilla de cocinar, que además resulta de los más versátil.

Así, Mercadona ha seleccionado las mejores pavitas listas para cocinar como parte de su surtido especial de Navidad en la campaña “Lo mejor para dar lo mejor”, poniéndonos muy fácil disfrutar de menús de lujo en casa. Se trata de piezas de ave de un tamaño algo menor que el típico pavo, pero más grande que el pollo y perfecta para satisfacer menús de hasta diez raciones generosas, especialmente si se cocina rellena.

Las pavitas de Mercadona son elaboradas por su proveedor Totaler Procavi en Marchena (Sevilla), que llevó a cabo una profunda reforma de sus instalaciones para perfeccionar la producción y mejorar la presentación de sus productos. De esta manera, las pavitas que podemos encontrar ya en todas las tiendas de Mercadona hasta final de año se presentan enteras, limpias y listas para cocinar a nuestro gusto.

Con una carne magra y suave, pero mucho más jugosa y aromática que el pavo, la pavita asada es toda una delicia, perfecta para toda la familia. Descubre todas las posibilidades que ofrece cocinándola al horno con las tres recetas que te proponemos, ideales para sorprender en Navidad con un plato de auténtico lujo.

Pavita al horno sin relleno

Ingredientes

  • 1 pavita
  • 150 g de manteca de cerdo ibérica a temperatura ambiente
  • 1 naranja
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 limón
  • 3 dientes de ajo pelados
  • 150 ml de vino dulce de Jerez
  • 150 ml de caldo o agua
  • 1,5 kg de patatas baby de guarnición
  • Pimienta negra de molinillo
  • Sal

Elaboración

Precalentamos el horno a 220 ºC y salpimentamos generosamente la pavita por dentro y por fuera. Cortamos el limón en tres trozos y los introducimos en el interior del ave junto con los ajos enteros.

Disponemos la manteca en un recipiente con un poco de ralladura de naranja, su zumo recién exprimido, el tomillo y la cebolla, y batimos con unas varillas hasta tener una mezcla homogénea.

Embadurnamos bien la pavita con esta mezcla y la colocamos en una fuente de horno con las pechugas hacia abajo. Vertemos en la fuente el vino y el caldo o agua, e introducimos en el horno, bajando la temperatura a 180 ºC.

Tapamos con papel de aluminio y asamos una hora. Retiramos el papel, regamos con los jugos y asamos unos 90 minutos más, regándola cada 20 minutos. Si se quedara seca, añadimos un poco más de caldo o de agua.

Cuando falten 40 minutos de cocción, añadimos las patatas enteras a la fuente para que se hagan con la pavita.

Pavita al horno rellena

Preparando El Plato De Pavita

Ingredientes

  • 1 pavita
  • 2 zanahorias medianas
  • 1 cebolla dulce o blanca
  • 100 g de nueces peladas
  • 50 g de uvas pasas
  • 100 g de foie gras
  • 1 manzana rogal gala o reineta grande
  • 100 g de carne picada de ternera o mezcla de vacuno y cerdo
  • 100 g de miga de pan
  • leche
  • 150 ml de vino blanco
  • 150 ml de agua
  • 12 chalotas
  • 10 patatas medianas
  • Unas ramitas de romero
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra de molinillo
  • Sal

Elaboración

Precalentamos el horno a 220 ºC y preparamos el relleno. Para ello, dejamos en remojo el pan con leche, más o menos tiempo en función de lo seca y consistente que sea la miga (podemos aprovechar sobras de pan del día anterior). Mientras, pelamos y troceamos la cebolla, las zanahorias y la manzana.

Ponemos estos ingredientes en un recipiente con la miga de pan escurrida, las nueces picadas, las pasas, el foie desmenuzado y la carne. Salpimentamos suavemente y mezclamos hasta que tengamos una combinación homogénea.

Salpimentamos la pavita por dentro y por fuera y rellenamos con esta farsa. Atamos las patas con hilo de cocina y la colocamos en una bandeja o fuente de horno. Echamos un chorrito de aceite por encima de la pavita y vertemos en la fuente el vino y el agua.

Tapamos con papel de aluminio, introducimos en el horno, bajamos la temperatura a 180 ºC y dejamos asar dos horas y media. Pasado ese tiempo, retiramos el papel, añadimos un poco más de agua si la vemos algo seca y las ramitas de romero.

Si hay espacio en la fuente, colocamos las chalotas y las patatas cortadas por la mitad longitudinal, salpimentadas. En caso contrario, las ponemos en otra fuente con un chorrito de aceite. Devolvemos todo al horno y cocinamos unos 35-40 minutos más.

Pavita al horno marinada

Ingredientes

  • 1 pavita
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de sal
  • 2 cucharaditas de pimentón ahumado
  • 1/4 cucharadita de pimentón picante o cayena molida
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharadita de ajo granulado
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • Pimienta negra de molinillo
  • 100 ml de vino dulce de Jerez
  • 150 ml de agua o caldo

Elaboración

Uno o dos días antes de cocinar la pavita, la colocamos en una fuente y la pintamos con el aceite de oliva. Mezclamos en un cuenco la sal con todas las especias, el azúcar moreno y la mostaza, y damos varios golpes de molinillo de pimienta negra. Masajeamos bien la carne con esta mezcla, tapamos con plástico film o introducimos en una bolsa con cierre hermético, y dejamos marinar en la nevera un mínimo de 12 horas, mejor un día entero.

El día que vayamos a servir la pavita la sacamos de la nevera una hora antes de cocinarla. Precalentamos el horno a 220 ºC y colocamos el ave en una bandeja o fuente, retirando la bolsa o plástico. Añadimos el vino y el agua a la fuente, tapamos con papel de aluminio y asamos una hora bajando la temperatura a 180 ºC.

Pasado ese tiempo, quitamos el papel de aluminio y asamos durante 40-50 más, regando la pavita con los jugos o añadiendo un poco más de agua o caldo si se quedara muy seca.

Con qué maridar la pavita al horno

Sea cual sea la receta de tu elección para cocinar la pavita estas fiestas, todo plato de lujo necesita un maridaje a la altura, que no le reste protagonismo, sino que, al contrario, lo acompañe y potencie sus cualidades.

Esa es precisamente la base de la ciencia del maridaje, que se puede guiar por afinidad o por contraste, siempre en armonía y equilibrio. Con la pavita, como es una carne blanca de ave, tenemos la ventaja de que podemos elegir tanto vinos tintos, los más clásicos para acompañar carnes, como también un blanco con personalidad.

Por ejemplo, puedes optar por la versatilidad de la uva chardonnay con un vino blanco como el Atardecer de la Denominación de Origen Somontano. Brillante y con notas cítricas y tropicales, es un vino fresco que emparejará muy bien con nuestra pavita al horno sin relleno, en armonía con el toque de naranja del ave asada.

Pasando ya a los tintos, una buena opción para la pavita rellena es el Arteso Crianza de Rioja, criado en barrica 12 meses y con un cuerpo redondo, pero muy equilibrado en su conjunto. Sus aromas a fruta madura ligeramente dulzona y toques tostados serán un buen complemento de la riqueza del relleno de la pavita con sus frutos secos.

Finalmente, para contrastar con los aromas fragantes de la pavita marinada y su punto especiado, te recomendamos un vino de gran potencia como el Abadía Mantús Gran Reserva, un Ribera del Duero envejecido 5 años en bodega con 25 meses en barrica, que demuestra una buena estructura organoléptica y una acidez muy equilibrada.

Consejos para servir la pavita y triunfar en un menú de fiesta

Cuando asemos la pavita con su propia guarnición, como unas patatas y chalotas o cebollitas, podemos simplemente retirar el ave a una fuente con cuidado, disponiendo las hortalizas alrededor. La salsa que haya quedado en la fuente podemos desglasarla añadiendo media copa de vino oloroso o blanco, o agua con un poco de vinagre, y volviendo a calentarla en el horno a potencia fuerte unos pocos minutos.

Vertemos estos jugos en un cazo y los batimos bien con unas varillas para homogeneizar, agregando, si queremos que tenga más cuerpo, una nuez de mantequilla o un chorrito de nata líquida. Lo colamos y llevamos a una salsera para acompañar la carne.

Para que nos hagan la ola en casa, lo mejor es llevar la pavita a la mesa entera en su fuente, y así servirla delante de los comensales. Será más fácil si la dejamos reposar 10 minutos tras sacarla del horno, y si usamos un tenedor y un cuchillo especiales de trinchar. Primero, separaremos las alas y los muslos, para después filetear la carne, con especial cuidado en el caso de la pavita rellena.

Otras guarniciones ideales para acompañar esta ave asada son un puré de patatas cremoso, arroz cocido blanco, guisantes rehogados con jamón o la clásica lombarda navideña. No olvides un buen pan para rebañar los platos, y, si hay sobras, aprovecha la deliciosa carne de la pavita para preparar una ensalada o sabrosos sándwiches y tostas al día siguiente.



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