Fáciles, rápidas, baratas y saludables, las sopas y cremas frías son un verdadero salvavidas en verano. La estación calurosa cada vez es más larga y las altas temperaturas nos quitan las ganas de cocinar y casi también de comer, por eso las versiones con verduras son una manera sencilla de alimentarnos e hidratarnos bien. Y cualquier verdura, incluida la coliflor, se puede convertir en una estupenda crema refrescante.
Dejando de lado el gazpacho andaluz y el adictivo salmorejo, que juegan en su propia liga, entre las sopas frías a base de vegetales más populares suelen estar las de pepino, calabacín o puerros, la versión fría de la vichyssoise. Pero la prolífica cocinera y autora Angelita Alfaro, en su último libro publicado, tiene una propuesta que en casa nos ha convencido mucho más sacando a relucir a la socorrida coliflor.
Su receta no podría ser más simple: se cuecen los floretes de una coliflor mediana con una patata pelada y troceada hasta que están tiernas y se trituran con un brick pequeño de nata para cocinar, un poco de aceite, sal y pimienta. Esta base se deja enfriar hasta el momento de servir, y ya por sí sola está buenísima. Pero Alfaro, además, la convierte en un plato redondo con dos extras, huevos escalfados en flor, usando paquetes de plástico film, polvo de jamón serrano. Este último se hace horneando unas lonchas entre hojas de papel sulfurizado a 180ºC, machacándolas con las manos.
Solo queda servir las raciones cubriendo cada plato hondo con la crema bien fría, un poco de jamón en montoncitos y un huevo recién escalfado. “Para que brille, vertemos en cada uno un hilillo de aceite de oliva virgen”, señala la autora, dando el toque final que remata un plato súper fácil pero que sorprende en su elegancia.
Imagen | Libros Cúpula
En DAP | Puré de coliflor
En DAP | Crema fría de pepino