El olfato y los recuerdos

9 comentarios

El olfato y los recuerdos

Este año los laboratorios Vicks han publicado un estudio que habla sobre el Olfato y la Gastronomía en España, analizando la importancia que los españoles le otorgan al olfato en lo relacionado con la alimentación. En este estudio se ha podido constatar algo que en cierta medida ya sabíamos todos. El 98% de nosotros consideramos que el olfato es importante para disfrutar de la gastronomía.

Aunque uno de los datos que quizás más nos pueden sorprender es el que confirma la frase “la comida entra por los ojos“ ya que dejando aparte el sentido del paladar, el siguiente sentido más valorado a la hora de comer es el de la vista con un 54%, frente a un 44% que tienen el sentido del olfato. Aunque sin embargo si se hace la misma pregunta a la hora de cocinar la importancia se invierte.

Es un estudio muy completo, habla sobre: gustos por regiones y cuales están mejor situadas en nuestro olfato; olores afrodisíacos; alimentos que mejor nos huelen; cambios gastronómicos cuando se pierde; sobre cómo influye en el estado de ánimode determinados momentos con determinados olores; o que nos impulsa a elegir un determinado vino para acompañar una comida.

Son muchos datos más los que facilita este estudio, pero el que a mí más me ha llamado la atención, son los que hacen referencia al olfato y los recuerdos, quizás sea porque es algo que yo ya había intuido desde mucho tiempo, al ser el olfato el sentido más primario de todos, está muy cerca de nuestras emociones y establece relaciones que nos quedan marcadas. El estudio hace referencia a la capacidad evocadora de los olores, y afirma que el olor de algún alimento o comida trae recuerdos de algún momento de las nuestras vidas y que una gran parte de estos recuerdos están relaciones con algún ser querido.

En mi caso, quizás por ser muy primaria, el olfato siempre está llamando a mis recuerdos, el olor a limón y canela me recuerdan a mi madre, el de roscos fritos a mi abuela, el de pimientos asados a mi padre, el de vainilla a mi hija y el olor a dama de noche me hace rememorar largas conversaciones en calurosas e insomnes noches de verano.

Foto | treehouse1977
Vía | Pharmaimage
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Comentarios

  • 1

    Avatar de Neriah !
    Neriah | 2 estrellas

    Es curioso, no hay ningún olor de comida que suela relacionar ni me haga evocar grandes recuerdos, sin embargo a veces llega a mi casa el olor del mar y viene a mi mente cuando, en mi infancia, vivía en una casa a la orilla de una playa de piedras, y, en verano, cuando me levantaba e iba a la terraza, donde solía estar mi madre tendiendo la ropa, llegaba a mí ese maravilloso olor a salitre, y el calor del sol, y escuchaba el choque de las piedras entre sí arrastradas por el vaivén de las olas... era una sensación muy cálida que a veces, revivo al asomarme a la ventana. Algún día volveré a esa casa.

  • 2

    interesante

    !
    | 1 estrellas

    Curiosamente, este año aprendí a que es debida la capacidad evocadora de los olores (como parte de mi formación en Neurociencia). Si no es mucha molestia, lanzo algo de contenido científico para quien pueda interesar.

    La diferencia entre el olor y cualquier otro sentido es la forma en que la información llega al cerebro. En los otros sentidos (gusto, vista, oído y tacto) la información que llega al cerebro es procesada por diferentes núcleos cerebrales antes de entrar en la amígdala, la parte de nuestro cerebro encargada de las emociones. Por asi decirlo, nosotros comemos algo que es reconocido por el sistema gustativo y esa información se lleva al cerebro, se analiza y se busca algún tipo de correlación con un recuerdo emocional.

    Sin embargo, el olfato "no tiene" esa parte de análisis. Lo curioso de los olores es que la información transmitida por el sistema olfativo llega directamente a la amígdala, estimulando nuestra memoria emocional incluso antes de que sepamos a que nos recuerda ese olor. Siguiendo el esquema de antes, nosotros olemos algo, nos evoca una emoción y, luego, ya es procesado y analizado en nuestro cerebro.

    Por eso, los olores tienen un valor tan importante en nuestra vida. Son capaces de "activar" nuestras emociones aun antes de que sepamos el porqué de las mismas. Si alguien desea conocer mas detalles sobre este tema, estoy abierto a cuestiones.

  • 3

    Avatar de irb !
    irb | 2 estrellas

    Yo tampoco recuerdo ningun olor a comida que me haga recordar detrminadas situaciones. Pero si hay un olor que me recuerda la infancia que pase en alemania y es la lluvia de verano sobre el cesped y el suelo caliente, ese olor a mojado me transporta y me encanta recordarlo.

  • 4

    Avatar de wron !
    wron | 1 estrellas

    gran foto...jeje.

  • 5

    Avatar de Agencias Matrimoniales !

    Está claro que si algo huele mal, por muy buena pinta que haga, no te lo comerás (o almenos yo)!!

  • 6

    Avatar de silvia !

    Creo que me pasa como a tí, tengo mucha memória olfativa, es decir muchos olores que evocan recuerdos, casi todos buenos. El pollo rustido con manzanas me recuerda a la navidad se haga en diciembre o en julio, las manzanas y mantequilla o el olor de repostería me recuerdan a mi abuela, el pecado al horno o el café a mi madre. Las mandarinas o los canelones huelen a comedor de colégio, la brasa a montaña....no pararía de nombrar. Las personas mayores con problemas de memória llegan a recordar muchas situaciones por la olor que les llega en algún momento determinado, y los niños en cuando empiezan a retenerlos. Muy interesante!!!!besos.

  • 7

    !
    | 2 estrellas

    Bonito spot, Juana. Creo que con la comida siempre he sido -decía mi madre- un pelín puñetero. Debe ser por que si el guiso no tenía buena vista y no olía para mis gustos (aunque cocinaba muy bien) se me quitaba la gana de comer. Ahora, aun teniendo laringectomia total, intento percibir el olor de los guisos y lo consigo. Si además me entran por la vista, disfruto comiedo. Parecerá una tontería, pero el olor a pan tierno, recien sacado del horno y el del mosto de uva fresco, en aquellas vendimias manchegas, me abrian el apetito. Un abrazo

  • 8

    !
    | 1 estrellas

    A mi el jugo de naranja "exprimido", o sea el natural, apenas lo huelo o lo pruebo, me recuerda al primer beso con el amor de mi vida. Ya que ella habia tomado eso y me dejo ese saborcito en la boca.

  • 9

    Avatar de lleraf !
    lleraf | 1 estrellas

    Es extraordinaria la memoria olfativa en casi la gran mayoría de los seres humanos; en mi caso particular la presencia de mi madre ya fallecida, se hace patente cada vez que huelo algún platillo de los que ella solía preparar antaño.

    Como dato curioso, a mi madre jamás le gustaron los mariscos, empero, solía preparárselos a mi padre también fallecido con una magistral ejecución de chef. Lo curioso de éllo, es que los preparaba en base a la memoria olfativa y visual, tal cual lo vió y olió en la cocina de su madre, mi abuela, y reitero, nunca los probó.

    Aprovecho el presente espacio para enviarle un merecido reconocimiento a Juana Trujillo por tan interesante blog!

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