¿Publicidad engañosa o consumidor inconsciente? La denuncia de una madre contra Nutella en EEUU

Sigue a

Nutella

Una de las cuestiones que más preocupa en la alimentación tanto a diversos organismos como a los consumidores particulares es el correcto etiquetado de los productos. Las normativas que dictan las obligaciones de los productores se han vuelto cada vez más estrictas y están sometidas a continuas revisiones. Los objetivos son luchar contra la publicidad engañosa y concienciar al consumidor para que sepa interpretar la información que recibe.

Aunque existen reglamentaciones específicas en cada país, desde la Unión Europea se han reforzado los trabajos en los últimos años por unificar las distintas normativas sobre etiquetado alimentario, buscando ofrecer al la máxima información sobre lo que se está comprando, y que sea clara y inteligible. Aún así, se siguen produciendo quejas y denuncias por un mal uso de dicha información, siendo especialmente polémico el campo de la publicidad, más propenso a “engañar” al consumidor.

Desde Estados Unidos nos llega la noticia de un acuerdo millonario que implica a una gran firma de alimentación, Ferrero, conocida mundialmente por uno de sus productos estrella, la Nutella. Desde que Ferrero se planteó distribuir su crema de chocolate y avellanas en el mercado estadounidense ha basado su campaña publicitaria en señalar que se trata de un producto muy nutritivo, energético, apropiado para el desayuno de toda la familia.

Pero el año pasado se desató la polémica cuando una madre de California denunció a la compañía por haber estado dando Nutella cada día a su hija pensando que era algo muy saludable, hasta que sus amigos le hicieron ver que esconde gran cantidad de azúcares y grasa. Finalmente Ferrero ha acordado pagar tres millones de dólares a repartir entre dos procesos de demanda colectiva, además de comprometerse a cambiar su publicidad y etiquetado.

Cesta de la compra

Esta historia me ha llevado a reflexionar sobre el papel del propio consumidor ante las grandes compañías de alimentación. Por supuesto que me parece importante que exista una normativa estricta y clara que controle tanto el etiquetado como las campañas de publicidad, que eviten confusión y engaños a los compradores. Pero considero que como consumidores también tenemos cierta responsabilidad a la hora de llenar nuestra cesta de la compra.

Por mucho que Nutella se anuncie como un producto equilibrado y saludable para el desayuno o la merienda, ¿de verdad que esta madre no se planteó que una crema dulce de chocolate no es la comida más sana que dar a sus hijos? Claro que Ferrero no incide en la cantidad de azúcares y grasas de su producto, pero la información nutricional y los ingredientes aparecen en su etiquetado. Pero hay que molestarse en leerlo, y ser consciente de lo que significa.

Puede que aquí no lleguemos nunca a casos tan extremos, pero sí es verdad que todavía parece haber cierta dejadez en la sociedad por tomar una actitud crítica ante lo que compra o la publicidad que recibe. Sorprende encontrarse con tanta gente que no se detiene a leer los etiquetados de lo que compra o, peor aún, que no sabe cómo procesar esa información. Es un alivio saber que los organismos oficiales velan por la seguridad del consumidor, pero también nosotros tenemos el deber de preocuparnos por saber qué es lo que compramos.

Vía | New York Daily News
Fotos | allison.hare | theogeo
En Directo al Paladar | Alemania lanza un portal para destapar las “mentiras” del etiquetaje alimentario
En Directo al Paladar | Aprende a leer e interpretar las etiquetas de los alimentos

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

14 comentarios