Durante años, el suelo radiante fue el gran símbolo del confort térmico en los hogares modernos. Sin embargo, en 2025, esta tecnología ha comenzado a perder terreno frente a una alternativa más económica, eficiente y fácil de instalar.
Se trata de las esteras de calefacción eléctrica. Estas nuevas soluciones han conquistado el mercado de la vivienda nueva por su bajo consumo y su capacidad para adaptarse a todo tipo de suelos.
Aunque la aerotermia sigue siendo la base de muchos proyectos de climatización sostenible, las esteras calefactoras están ganando protagonismo por su flexibilidad. Su instalación es más sencilla y rápida, ya que no requiere grandes obras ni sistemas hidráulicos.
Acceso democratizado
Como gran ventaja, su precio es inferior al del suelo radiante tradicional, lo que ha permitido democratizar el acceso a un sistema de calefacción de bajo consumo y alto rendimiento.
A diferencia del suelo radiante, que necesita un circuito de agua y un largo proceso de puesta en marcha, las esteras eléctricas generan calor directamente bajo el pavimento.
Esto permite un control mucho más preciso de la temperatura y un arranque casi inmediato, reduciendo los picos de gasto eléctrico. Su funcionamiento por zonas también ayuda a calentar solo los espacios necesarios, optimizando la eficiencia.
Estas esteras representan el equilibrio ideal entre confort y ahorro. Su potencia moderada y el uso de termostatos inteligentes hacen posible mantener una temperatura estable con un consumo reducido. De hecho, en viviendas bien aisladas, pueden disminuir el gasto energético de forma notable respecto a los sistemas convencionales.
Compatibles con las renovables
Otro de sus puntos fuertes es la facilidad de mantenimiento. No requieren purgado ni revisiones periódicas, y su vida útil puede superar los 20 años si se instalan correctamente.
Además, son compatibles con fuentes de energía renovable, especialmente con la energía solar fotovoltaica, lo que las convierte en una opción sostenible y alineada con los estándares de eficiencia europeos.
El auge de las esteras calefactoras también se explica por el cambio en las prioridades de los nuevos compradores. Las viviendas actuales buscan soluciones rápidas, inteligentes y adaptables, que permitan una gestión térmica eficiente sin sacrificar la estética. Los suelos laminados, cerámicos o vinílicos pueden albergar este tipo de calefacción sin alterar su diseño interior.
Las promotoras inmobiliarias ya las integran como equipamiento estándar en las promociones de nueva contruscción. Su coste de implementación es menor, el consumo eléctrico más bajo y su capacidad de control remoto —a través de aplicaciones móviles— ha convencido a los usuarios que buscan comodidad sin derroches.
Estas ya se posicionan como la evolución natural del confort doméstico. Más asequibles, fáciles de mantener y respetuosas con el medio ambiente, se han convertido en la solución preferida de la vivienda moderna. En 2025, el suelo radiante ya no es el sueño del hogar eficiente: ha sido sustituido por una alternativa más práctica y sostenible.
Foto | Pexels /Amazon / Leroy Merlin
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