En un intervalo de apenas dos horas, un par de ladrones dejaron secos los almacenes de un distribuidor de cerveza Guinness en la localidad inglesa de Cheshire en el noroeste del país.
Entre las 19:45 de la tarde y las 21:30 de la noche, el movimiento aprovechó un pequeño decalaje en el almacén de Runcorn para llevarse, remolque incluido, dos camiones cargados con más de 800 barriles de cerveza Guinness.
Un golpe valorado en unas 205.000 libras –al cambio, casi 240.000 euros– si se tiene en cuenta que no solo se han llevado los barriles de cerveza, sino que también se hicieron con los remolques que los contenían.
Se estima que el contenido de los 800 barriles suponen unos 32.000 litros de cerveza, por lo que el valor de la carga, según fuentes oficiales a la BBC, estaría calculado en unas 115.000 libras –unos 134.000 euros– que se esfumaron aprovechando un par de descuidos en las instalaciones, mientras la policía inicia las pesquisas del golpe, producido el pasado 31 de agosto.
Lo curioso del atraco, que se ha saldado sin violencia, según fuentes de la investigación, es que los camiones huyeron en direcciones distintas dentro de Cheshire, aunque en ningún caso se descarta que fuera una acción conjunta.
Mientras se intenta esclarecer el caso, las autoridades además apuntan a la complejidad de vender una carga de este calibre, no solo por el tamaño de lo robado, sino por la complejidad de distribuir en un mercado minorista un producto como los barriles de cerveza, siendo solo aptos para su venta en pubs y bares, por lo que la operativa es aún más difícil.
Desde Diageo, la empresa fabricante y propietaria de la cerveza Guinness, no se ha hecho ningún tipo de declaración oficial, mientras que la policía de Cheshire ha publicado en su página web un teléfono de información en caso de que algún ciudadano tenga información relevante sobre el robo o los ladrones.
Imágenes | Cheshire Police / Roberto Montoya