El pad woon sen debe su nombre a sus dos partes, pad que significa salteado y woon sen que designa a los fideos de judía mungo. El resultado es un salteado de fideos, verduras y proteína, con una salsa que combina lo dulce, lo salado y el umami en un solo bocado. No es tan conocido fuera de Tailandia como el pad thai, pero dentro del país se come tanto en restaurantes como en casa, precisamente por lo sencillo que resulta de preparar.
Es un plato pensado para comer rápido y sin complicaciones, algo que se nota en lo poco que tarda en estar listo de principio a fin y en que no exige ingredientes difíciles de encontrar.
Los ingredientes
Los woon sen son los fideos vermicelli de judía mungo o soja, y por eso este plato no se hace con otro tipo de fideos, ni de arroz ni de trigo, aunque a veces se confundan con los vermicelli de arroz por su aspecto.
La salsa de este plato se apoya en la salsa de soja y la salsa de ostras, dos botes que ya son fáciles de encontrar en cualquier supermercado grande, además de en tiendas asiáticas. El caldo o el agua se añaden para aligerar un poco esa mezcla y que los fideos tengan líquido suficiente donde soltarse mientras se saltean.
La col y la zanahoria son la base habitual, aunque el salteado admite otras verduras según lo que haya en la nevera, como pimiento, brotes de soja o un tomate en gajos. El pollo se puede cambiar por gambas peladas, o por tofu firme para una versión vegetariana.
Antes de encender el fuego, deja listos todos los ingredientes, porque el salteado va rápido una vez empieza. Pon los fideos en remojo con agua templada durante unos ocho o diez minutos, hasta que estén flexibles pero todavía firmes, ya que terminarán de cocinarse en la sartén. Corta el pollo en tiras finas y salpiméntalo, la zanahoria en juliana, la col en tiras y la cebolleta en trozos de un par de centímetros, y pica el ajo menudo. Prepara la salsa mezclando en un bol la salsa de ostras, la salsa de soja, el azúcar, el caldo o el agua, sal y la pimienta blanca.
Con todo cortado y a mano, calienta el aceite en una sartén amplia o un wok a fuego fuerte y saltea el ajo unos segundos, hasta que suelte aroma. Añade el pollo y cocina tres o cuatro minutos, hasta que esté hecho por completo, y apártalo hacia un lado de la sartén para añadir el huevo batido, que se cuaja durante unos instantes antes de mezclarlo con el pollo.
Incorpora la zanahoria y la col, y saltéalas un par de minutos para que pierdan un poco de crudeza sin perder el punto crujiente. Añade los fideos escurridos y la salsa, y saltea todo el conjunto entre dos y tres minutos, removiendo con frecuencia para que los fideos absorban bien el líquido y queden brillantes.
Para terminar, incorpora la cebolleta y saltea unos treinta segundos más, lo justo para que se ablande sin perder su color. Sirve inmediatamente, recién salido de la sartén.
Con qué acompañar el Pad Woon Sen
Este salteado funciona bien como plato único, pero también se puede servir con arroz jazmín al lado o acompañado de más verduras salteadas. Una sopa como el Tom Yum completa bien la comida al estilo tailandés.
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