Hay tradiciones que nos hacen dudar de nuestra cordura colectiva: correr diez kilómetros en la San Silvestre después de una semana entera de turrón, ponerse un cotillón de plástico a medianoche o atragantarse con doce uvas en doce segundos. Esa es la cuestión.
Frente a todo eso, VIPS ha decidido proponer una alternativa que quiere icónica también de estas fechas y que, como el turrón de El Almendro, regresa año a año: sentarse y celebrar la Navidad a golpe de tortitas.
La cadena ha anunciado en sus redes sociales y en su web el regreso de sus ya míticas Tortitas de Navidad, convertidas en un clásico de temporada desde hace algunos años. Este 2025 llegan con cuatro versiones nuevas que buscan rivalizar con el turrón o el roscón como placer navideño bien pensado, o aprovechar la barra libre de calorías a la que accedemos sin darnos demasiada cuenta.
Cuatro variantes
La primera, basada en la tarta Selva Negra, combina tortitas de cacao con mousse de chocolate, cerezas amarena, virutas de chocolate y azúcar glacé. Es la opción más golosa y, probablemente, la más invernal, con esa mezcla entre bizcocho y postre centroeuropeo que pide una tarde de frío y café caliente.
Para los amantes del color y la estética, llegan las tortitas basadas en la tarta Red Velvet, con su clásico frosting de queso y una corona de frutas rojas —fresas, moras, frambuesas y arándanos— que las convierten casi en un postre de escaparate. Una versión que entra por los ojos antes que por el tenedor.
El guiño más nostálgico se lo lleva la tortita de Roscón de Reyes, que huele a azahar, naranja confitada y almendra tostada y que se anticipa al final de las fiestas. Se puede pedir con nata, mousse de chocolate o mixta, un detalle que queda al gusto del comensal. No sustituye al roscón clásico, pero lo complementa con descaro.
Y para quienes solo entienden la Navidad si hay chocolate a tutiplén, la tortita Bombón cumple con creces: Nocilla, barquillo crujiente y nata montada, una propuesta sin disimulos, pensada para quienes creen que en diciembre no existen los remordimientos.
Con esta edición, VIPS trata de llevar lo cotidiano a la mesa con un punto de humor. Su lema, acompañado del vídeo "Una tradición bien pensada", no solo ironiza sobre las costumbres absurdas de las fiestas, sino que recuerda algo obvio y necesario: en Navidad, lo importante no es correr más, sino disfrutar mejor.
Bañarse en el mar el día uno de enero con lo fría que está el agua; el atragantarse con las uvas el fin de año, y la carrera de San Silvestre en plena Navidad con lo que cuesta mover el cuerpo serrano en estas fechas son algunas de estas tradiciones que no parecen haber sido muy bien planeadas, y a las que se quiere sumar este lanzamiento de tortitas anual.
Foto | VIPS