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Tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola: receta para lucirse sin despeinarse

Tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola: receta para lucirse sin despeinarse
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Si, señoras y señores, lucirse sin despeinarse es posible con esta tarta salada de de salmón, espinacas y queso gorgonzola que, tras pasar por el horno, queda tan requetebonita como se ve en la imagen. La culpable de la estética es la polivalente masa filo que, además y para más inri, le aporta una tremenda textura muy crujiente al conjunto.

¿Que no os gusta el salmón? Pues lo podéis sustituir por otro perfectamente: merluza, pescadilla, bacalao o similar son pescados que funcionan igual de bien. Ah ¿que lo que no os gusta es el Gorgonzola? Pues probad con ricotta o requesón, veréis qué suavidad le aporta. Como veréis, esta tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola es versátil y adaptable a todos los gustos. Os animo a probar y encontrar vuestra fórmula perfecta.

Ingredientes

Para 6 personas
  • Espinaca congelada 325 g
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Cebolla 200 g
  • Salmón fresco 350 g
  • Harina de trigo 30 g
  • Queso Gorgonzola 200 g
  • Pasta filo (láminas) 8
  • Mantequilla 30 g
  • Sal

Cómo hacer tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 1 h 5 m
  • Elaboración 15 m
  • Cocción 50 m

Hervimos las espinacas en una cacerola medio vaso de agua durante unos 20 minutos. Las escurrimos, reservando medio vaso del agua de la cocción, y las pasamos a un colador. Retiramos el exceso de agua apretando con el dorso de una cuchara y reservamos.

Pelamos la cebolla y la cortamos en brunoise fina. Calentamos el aceite en una sartén y la pochamos a fuego muy suave. Mientras la cebolla se pocha, retiramos la piel y las espinas del salmón y lo troceamos en dados. Lo incorporamos a la sartén y removemos para que se desmigaje mientras se cuece. Sazonamos.

A continuación, colocamos las espinacas escurridas sobre una tabla y las picamos ligeramente con un cuchillo bien afilado. Las agregamos a la sartén junto con la harina. Removemos y dejamos cocer a fuego suave durante 5 minutos.

Por último, incorporamos el queso Gorgonzola y removemos hasta integrar. Ajustamos el punto de sal y dejamos templar. Si la mezcla nos queda muy espesa, podemos aligerarla con el líquido que hemos reservado de la cocción de las espinacas.

Fundimos la mantequilla y engrasamos un molde desmoldable. Tomamos dos hojas de pasta filo, las colocamos sobre la base del molde y las engrasamos. Repetimos la operación dos veces más, pero colocando las hojas en un sentido distinto a las anteriores de modo que formen una estrella.

Una vez tengamos las seis hojas de pasta filo en el molde, vertemos el relleno esparciéndolo bien por toda la base y doblamos los picos de las hojas de pasta filo sobre el relleno. Tomamos las dos últimas hojas, las colocamos sobre el pastel formando arrugas y embadurnamos bien la superficie con mantequilla.

Horneamos durante 20 minutos a 180 ºC, con calor solo en la parte inferior. Después encendemos arriba y abajo y cocemos durante 5-10 minutos más o hasta que la superficie adquiera un bonito tono dorado. Retiramos del horno y dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar y servir.

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tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola

Con qué acompañar la tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola

Esta tarta salada de salmón, espinacas y queso Gorgonzola es una excelente idea para sorprender en una cena de amigos o familiares. Acompañada de una ensalada de tomates, tan sabrosos en esta época del año, resulta saciante sin ser pesada. Es jugosa y nutritiva, una gran manera de comer pescado y verduras sin enterarse.

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