Queremos vivir muchos años, con salud y luciendo lo más jóvenes que podamos. Pero la lucha contra el envejecimiento va más allá de la cosmética, y ahí entra en juego la medicina regenerativa, una disciplina médica de la que es especialista Xavier Batalla. El conocido en redes como doctor antienvejecimiento quiere que tengamos claro que vencer al paso del tiempo está en las decisiones que tomamos cada día, empezando por lo que comemos al levantarnos.
La medicina regenerativa, grosso modo, es la disciplina médica que se basa en restaurar, reparar y acelerar procesos regenerativos del cuerpo por mecanismos internos propios. Nuestra salud y apariencia depende en un 40-50% de la genética que viene marcada por el nacimiento, y el resto de variables dependen de la epigenética, la cual está ligada al estilo de vida. Ahí es donde tenemos el margen de actuación para cambiar la parte genética modificable de nuestro organismo: mediante cambios de hábitos, un margen que depende de nosotros mismos.
Batalla, que cursó el grado de Enfermería antes de graduarse en Medicina y especializarse en Medicina Estética, ha convertido la medicina regenerativa en su especialidad a la hora de aplicar las consultas y tratamientos con sus pacientes, y también es el núcleo de los contenidos que comparte en sus redes sociales, donde divulga sobre cuidados de la piel, salud, alimentación y estilo de vida en general. Porque para retrasar el envejecimiento y esa juventud tanto a nivel estético como fisiológico, todos los hábitos cuentan.
Sobre todas estas cuestiones ha hablado recientemente en el videopodcast Focus On, presentado por Joan López y Xavi Llops. Y ha compartido uno de sus hábitos quizá más llamativos, porque lo repite todas y cada una de las mañanas: un zumo de remolacha antes de entrenar. No en vano confiesa que tiene un carácter muy militar y metódico: “Me levanto todas las mañanas y siempre me hago el mismo zumo, me voy a entrenar y empiezo el día”.
Su receta maestra consiste en un zumo de remolacha, zanahoria, limón, naranja, jengibre y cúrcuma. Una bebida casera que, cuenta, se la prepara a veces en la batidora, es decir, como un smoothie o batido, y otras en licuadora, como un zumo filtrado pero concentrado. El batido siempre es más recomendable “para absorber toda la fibra, y así el pico de insulina, de azúcar, es menor”, aunque no tiene problemas en hacérselo a veces licuado porque, simplemente, le gusta mucho.
Entre los principales beneficios de la remolacha, destaca Batallas, está el aumento del óxido nítrico, que favorece que los vasos sanguíneos estén mejor. “Tiene beneficios a nivel antioxidante y a nivel circulatorio, y favorece que la piel se oxigene más porque abre los vasos sanguíneos”. La zanahoria suma mucha fibra y betacarotenos, mientras que los cítricos son una gran fuente de vitamina C y antioxidantes. El jengibre y la cúrcuma suman popiedades antiinflamatorias, antioxidantes y analgésicas, y favorecen una buena digestión.
Además, sabemos que el zumo de remolacha es especialmente recomendable para los deportistas, y muy adecuado como alimento preentreno, pues tiene la capacidad de aumentar el rendimiento físico y contribuye a la recuperación muscular. Es una gran fuente de folatos, vitaminas del grupo B, antioxidantes y minerales, destacando su contenido en potasio. Y gracias a que ayuda a aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, se relaciona con una mejor salud cognitiva y la función motora.
En DAP | Receta de zumo de remolacha
En DAP | Receta de batido de remolacha