Totalmente desconocidos hasta hace pocos años, los tequeños venezolanos tenían todas las papeletas para triunfar en España. Hoy hasta nos atrevemos a cocinar nuestros propios tequeños caseros, pero hace 40 años nadie había oído hablar de ellos. O casi nadie, porque los afortunados vecinos de un histórico bar coruñés los descubrieron mucho antes de que llegaran a la sección de precocinados del súper.
El local en cuestión se llama El Tequeño, y no deja lugar a la elucubración sobre cuál es su especialidad. Establecimiento ya histórico en A Coruña, lleva abierto desde 1996 en la plaza de María Pita, corazón neurálgico de la ciudad gallega y uno de sus grandes puntos turísticos. Sin embargo, la historia de este bar se remonta incluso a algunos años atrás, pues la familia arrancó su aventura en otro local, La Viña, en la calle La Franja, en 1986. Una historia que previsiblemente llegará a su fin a finales de este mes, cuando cierren por jubilación. Aunque dejan abierta la posibilidad a su reapertura.
La historia de estos pioneros del tequeño en España comenzó con la aventura de los hermanos José Manuel y José Ángel Pastoriza 'Lito', que abrieron juntos el primitivo La Viña donde ya el primer mes empezaron a hacer tequeños. La artífice del famoso plato venezolano fue Flor Rodríguez, que tal y como contó Lito a La Opinión de A Coruña, se conocieron cuando este emigró de joven a Venezuela. Flor aprendió la receta de una conocida, la adaptó a los recuerdos de su niñez, y los preparó en el bar con la excusa de que el día 11 de septiembre, recién abierto, era el cumpleaños de Lito. A los clientes les encantó, y así se quedaron en la carta.
José Manuel se retiró pronto cuando le tocó un sorteo de El Niño, y Lito decidió emprender en solitario con otro local cuando se dio la oportunidad de abrir en la mencionada plaza, en una ubicación muy jugosa para un hostelero. Y como todo el mundo conocía su bar como “el de los tequeños”, con ese nombre se quedó, convirtiéndose casi de casualidad en una de las tapas más populares de la ciudad.
Con el tiempo se sumó al negocio familiar Javier Pastoriza, quien tuvo la idea de introducir el autoservicio en tiempos de pandemia. Este sistema les ha permitido servir a más clientes más rápido en jornadas de mayor afluencia, pues no era raro ver largas colas de coruñeses esperando por llevarse unos tequeños o alguna de las demás tapas que tienen en carta, combinando cocina venezolana y gallega.
Padre e hijo con la visita de Mauro Silva, exfutbolista del Deportivo de A Coruña, en 2018.
Sin embargo, la jubilación de sus padres y de dos miembros del personal dejan a El Tequeño en una situación delicada. Tal y como cuenta al medio gallego el joven de los Pastoriza, se quedan sin gente para poder seguir trabajando. Además, el futuro se presenta difuso con la intención del Ayuntamiento de renovar las terrazas de la plaza. Aún así, deja la puerta abierta a reabrir en un futuro. “Todo depende de si conseguimos más personal, de a ver qué terraza vamos a poder tener y de si nos interesa o no”.
Además de los populares tequeños, que hacen en un tamaño más que generoso a tres euros la unidad, en su carta conviven tienen otros platos fijos como la tortilla de patatas, los choricitos al vino la ensaladilla o la zorza, además de pasticho, la conocida como lasaña venezolana.
Imágenes | Google Maps - El Tequeño
En DAP | Pracer: el restaurante que triunfa en A Coruña, aunque parece un local de ensayo