17 minutos cambiaron por completo la vida de Mohammad Israfel Khan, un ingeniero aeronáutico que durante más de dos décadas había trabajado dentro del mantenimiento aeronáutico de aviones en Australia.
Algo más de un cuarto de hora bastó, más el exceso de celo de Israfel, para que Singapore Airlines pidiera su despido. Sucedió en el aeropuerto de Brisbane, en el sudeste de Australia, cuando Khan reinició varias veces el avió para eliminar unos mensajes de error recurrentes.
En sus palabras, con el beneplácito de los pilotos, el ingeniero aeronáutico realizó estas comprobaciones por razones de seguridad, evitando así males mayores. Sin embargo, los representantes de la aerolínea singapurense consideraron que no había necesidad en esta tarea de reinicio y pidieron a Heston MRO, la empresa concesionaria de estas tareas aeroportuarias en Brisbane, la retirada de la autorización a Israfel Khan para trabajar con sus aviones, tal como indican medios australianos.
Heston MRO, en un primer momento, realizó una investigación en la que no encontró ninguna infracción aparente, catalogando el incidente como un error sin atribución de culpa.
No obstante, una segunda pesquisa acabó considerando que el ingeniero había actuado de forma imprudente, aunque según esos mismos medios, la investigación posterior estaba cargada de defectos formales que tenían como único fin acabar despidiendo a Khan.
Israfel Khan apeló a instancias más altas como la Fair Work Commission australiana, un tribunal laboral que actúa como mediador en litigios entre empresas y trabajadores, y que acabó dando, en cierto modo, la razón a Khan.
El comisario de la Fair Work determinó que el despido del ingeniero había sido injustificado, habida cuenta de que no se había demostrado la supuesta conducta imprudente de Khan en su modus operandi.
Trabajo en avión. ©Heston MRO
Por eso, Heston MRO tuvo que pagar una indemnización que superaba los 25.000 euros al ingeniero aeronáutico… pero no lo reintegró en su puesto de trabajo.
Durante las comprobaciones de la Fair Work Commission se tuvo conocimiento de que Khan tenía otra actividad secundaria (trabajaba para la aerolínea Virgin Australia durante sus días libres sin autorización escrita), que debía haber sido comunicado a su empleador principal, motivo por el que no regresó a su trabajo habitual.
Imágenes | Heston MRO / Brisbane Airport Corporation