
Esta tarta de higos, tiene su historia, como el último postres de higos que hice. A mediados de invierno, a mi suegro le dio, lo que todos llamamos “una vená“ y decidió podar la higuera que tiene plantada en la parcelita. Pobrecita, daba pena verla, solo le dejo las dos ramas centrales. Tanto mi suegro como la higuera, se convirtieron enseguida en el blanco de las bromas familiares, tuvo que aguantar constantes referencias a la muerte del árbol, a la pena que daba verlo o que se le habían acabado sus día de dar frutos.
Como es una persona muy callada, nos miraba con media sonrisa en la cara, en plan Gioconda, pero no decía nada. Solo habló cuando vio el primer brote y nos dijo – !no está muerta¡ -. Realmente no estaba muerta, sino todo lo contrario. Ahora hay que verle la cara de satisfacción a mi suegro cada vez que nos trae un plato de higos recién cogidos.
Los ingredientes
Para la masa quebrada: 100 gramos de azúcar, 250 gramos de harina, 150 gramos de mantequilla, 2 yemas de huevo, la ralladura de 1/2 limón, una pizca de sal, 2 cucharadas de azúcar vainillada
Para el relleno: 12 higos frescos, 4 cucharadas de azúcar, el zumo de un limón, 200 gramos mermelada de melocotón o albaricoque, 6 cucharadas de ron





.jpg)
