Una variedad de queso que nos encanta y con el que hemos elaborado varias recetas es el queso de Cabrales, esta delicia gastronómica se elabora principalmente en el Principado de Asturias y utiliza como materias primas la leche de cabra, oveja y vaca.
Ahora conocemos una característica de este queso y de otros derivados lácteos que nos alerta sobre algunos riesgos para nuestra salud. Un equipo de científicos de siete países europeos y pertenecientes al proyecto ACE-ART (Bacterial Antibiotic Resistance), entre los que se encuentran científicos del Instituto de Productos Lácteos de Asturias del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), han descubierto bacterias probióticas de algunos lácteos que son muy resistentes a los antibióticos debido a una mutación cromosómica.
El riesgo para nuestra salud es precisamente dicha resistencia, ya que podrían entrar en contacto con los organismos que nos producen determinadas enfermedades y hacerles más resistentes a los antibióticos. ¿La deducción lógica sería no comer queso de Cabrales cuando estamos enfermos y nos estamos medicando?

La humanidad está ligada al consumo de leche de origen animal, disfrutamos de este alimento y de todos sus derivados aunque, nuestros antepasados no podían hacerlo. Así lo indica un estudio elaborado por científicos de la Universidad de Mainz y el Colegio Universitario de Londres.