Un agricultor de South Cambridgeshire, en Inglaterra, decidió enterrar su propia ropa interior en la tierra de sus campos para comprobar el nivel de fertilidad del suelo. Un gesto entre curioso, extravagante y divertido que ha llamado la atención de distintos medios en los últimos días, pero que, lejos de ser una broma del buen hombre, cuenta con el apoyo de los expertos. Lo que descubrió al desenterrar sus calzoncillos es parte de un experimento científico.
Se trata de un proyecto de investigación de ciencia ciudadana impulsado por la Universidad de Zúrich y el instituto federal suizo de investigación Agroscope, al que se han unido otros organismos internacionales como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que lo ha bautizado como Soil your undies challenge, el reto de enterrar tu ropa interior.
El objetivo de Beweisstück Unterhose es investigar la vida y el estado de salud de los suelos que forman parte de la actividad humana a través de la colaboración de agricultores, jardineros y cualquier persona interesada en participar. Las instrucciones son muy sencillas: enterrar calzoncillos o bragas de algodón 100%, desenterrarlos pasados al menos 60 días, sacar una fotografía y compartirla con la comunidad.
Lo que el experimento desvela es la actividad que se desarrolla bajo el suelo. Cuanto más degrada está la pieza de ropa desenterrada, más activa es la vida de la tierra, y, por tanto, se trataría de un suelo biológicamente sano. Si el calzoncillo o braga se saca prácticamente intacto, solo sucio, es una mala señal. La descomposición del tejido de algodón se produciría por los organismos que habitan en la tierra, siendo un indicador de la actividad de la vida del suelo.
Poca vida en el suelo y/o muy seco - Mucha vida en el suelo (Universidad de Zúrich)
Además de animar a la gente a examinar sus propios suelos y comprender mejor la vida que se desarrolla oculta a nuestros ojos, también se enviaron varios calzoncillos y muestras de tierra al laboratorio de Agroscope, donde se determinó el grado de descomposición de la ropa y se analizó la muestra de tierra para evaluar su biodiversidad, actividad biológica y calidad.
Aunque no lo podamos ver, el suelo alberga miles de millones de bacterias, hongos, insectos, gusanos y otros organismos. Los suelos sanos se caracterizan por una gran abundancia y actividad de estos, cuanto más diversa es la comunidad, mejor puede funcionar. Y es algo clave para el ser humano, ya que un suelo sano producirá mejores alimentos y materias primas, y será capaz de filtrar correctamente el agua.
Un experimento sencillo que cualquiera puede poner en práctica en su huerto o jardín, sin olvidar que la prenda debe ser 100% algodón.
Imágenes | Universidad de Zúrich