Cuando llega el calor, la campaña de helados se pone en marcha y nos echamos en manos de estas referencias para refrescarnos y darnos un capricho. Pero más de uno, al menos según la OCU, nos puede salir rana.
Tanto por sabor como por la composición nutricional del bombón helado, un clásico de estas fechas. Todos tenemos claro que los helados son un elemento que solo se puede comer de manera puntual, porque lo normal es que sean ricos en azúcares y en grasas.
Sin embargo, según el análisis de la OCU, precisamente lo que vamos a encontrar en las grandes cadenas de supermercados cuando hablamos de bombón helado son ultraprocesados donde lo que no abunda precisamente son grasas animales ni auténtico azúcar.
El resultado de la valoración de la OCU, que ha comparado 12 helados de chocolate negro y otros 12 helados almendrados, ha comprobado que todos son procesados ricos en grasas vegetales, jarabes, aromas y aditivos. Algunos de ellos, con hasta cuatro aditivos poco recomendables según el propio informe de la OCU.
Lo curioso, claro, es que a priori un bombón helado debería estar hecho a base de grasas animales como la leche, la nata o el huevo. Pero lo cierto, según su valoración, es que estos ingredientes brillan por su ausencia y lo que sí abundan son las grasas vegetales, tanto de coco como de palma o girasol, utilizándolas incluso a menudo para reemplazar a la manteca de cacao.
El resultado, evidentemente, es que la mayor parte de los helados valorados por la OCU no tengan una buena puntuación, incluso cuando se habla de incorporar azúcar, ya que a menudo estos helados directamente no recurren a esta sustancia, sino que se elaboran con jarabes de glucosa y fructosa. Evidentemente, esto permite al productor ahorrarse un buen dinero en el helado final.
Eso lleva, según la valoración de la OCU, a que los productores acaben recurriendo a aditivos para mejorar su fórmula. Si bien es cierto que es fundamental que haya elementos conservantes y antioxidantes, también han comprobado que, entre los aditivos que se utilizan —hasta ocho por helado—, hay otras referencias que, por ejemplo, compensan la falta de yema de huevo. Es decir, utilizan emulgentes o estabilizantes para conseguir dar cuerpo a mezclas pobres, de la misma manera que hay colorantes y aromas para intentar simular la presencia de vainilla o huevo.
Al punto de que la degustación acaba siendo pobre en la mitad de los helados analizados, llevándose la peor parte de la valoración los de Pende, la marca blanca del supermercado Ahorramás; los Alteza, la marca blanca de supermercados Froiz; y La Sirena.
Dentro de los que se salvan de la quema, la OCU menciona Carrefour Extra Black y El Corte Inglés para el bombón de chocolate negro, mientras que, en el caso del almendrado, el mejor puntuado es el Magnum Collection Frac.
Imágenes | Min An