Más de 200 trabajadores del almacén logístico de El Corte Inglés en Valdemoro (Madrid) han interpuesto una demanda colectiva contra la empresa para reclamar la aplicación del convenio del sector logístico, en lugar del actual convenio de grandes almacenes.
La acción legal, presentada este mes de septiembre, se suma a una creciente tensión laboral en la plataforma, una de las más grandes del grupo, y refleja el descontento de la plantilla con sus actuales condiciones de trabajo. Pero pone sobre la mesa un enorme problema que afecta a todos los grandes hipermercados: la transformación de punto de venta físico a tienda online tiene una importante contrapartida laboral que, hasta la fecha, se había tratado de pasar por alto.
Según denuncian los empleados, sus tareas corresponden a actividades logísticas, ya que incluyen el manejo de maquinaria, trabajo en altura y manipulación de mercancías en condiciones térmicas exigentes. Sin embargo, la empresa les aplica el convenio de grandes almacenes, orientado a personal de tienda, lo que implica peores condiciones salariales y la ausencia de ciertos pluses que sí se reconocen en el ámbito logístico, como explican en El Salto Diario.
A esto se suma que el comité de empresa de El Corte Inglés está dominado por sindicatos como Fetico, la Federación de Trabajadores Independientes del Comercio que los sindicatos de clase tachan de “amarillo”. Esto es, afín a la empresa. “Hemos denunciado para que se nos cambie el convenio, ya que los sindicatos son de empresa y no hacen nada”, denuncia un trabajador a El Salto, que especifica que cuando se firmó el cambio de convenio CCOO no estaba dentro del comité aún.
Fetico asegura, no obstante, que "el Convenio Colectivo de Grandes Almacenes es el marco es el que protege a toda la plantilla del grupo, sin excepciones, y es la consecuencia directa y legal de su paso a formar parte de la empresa". Este sindicato explica que fueron ellos los que abogaron por regular a los trabajadores de los centros logísticos dentro del convenio general de El Corte Inglés, cuyos servicios estaban subcontratados y con convenios dispares, lo que conllevó una mejora de las condiciones.
Uno de los puntos más conflictivos está relacionado con los contratos. Muchos de los trabajadores estaban anteriormente adscritos a El Corte Inglés Logística Avanzada S.L., pero tras protestas laborales fueron transferidos a Cadena de Suministros S.L., una sociedad del mismo grupo. En los nuevos contratos desapareció la mención expresa al término “logística”, algo que, según los empleados, responde a una estrategia para evitar la aplicación del convenio sectorial que reclaman.
Un cambio de paradigma
La demanda, respaldada por 212 trabajadores, busca que el juzgado reconozca esta discrepancia y obligue a la empresa a aplicar el convenio que consideran correcto. Además, se ha solicitado una inspección de trabajo para que un organismo oficial verifique las funciones reales que desempeñan.
Fuentes de la plantilla aseguran que más de 500 personas estarían dispuestas a sumarse a esta reclamación, pero no todas han podido reunir la documentación necesaria a tiempo. Aun así, destacan que este número ya representa un porcentaje importante de los empleados de la plataforma, y consideran que la acción legal pone de manifiesto un problema estructural.
Como apunta Luis Miguel Espejel en la revista especializada FRS, este conflicto laboral pone de manifiesto la necesidad de una adaptación estructural que los hipermercados no han abordado en todos los frentes: “La logística ha pasado de ser el backstage del retail a convertirse en el escenario principal de la experiencia de compra. Un retraso en la entrega, una rotura de stock o una devolución mal gestionada pesan más en la percepción del cliente que una atención impecable en tienda. Por ello, alinear convenios, roles y competencias con esta nueva realidad no es solo una cuestión legal, sino un paso estratégico para garantizar la sostenibilidad del modelo”.