Turrones: consumo preferente y caducidad. ¿Podemos aprovechar turrón de un año para otro para ahorrar?

Turrones: consumo preferente y caducidad. ¿Podemos aprovechar turrón de un año para otro para ahorrar?
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La orfandad postnavideña deja en la mesa a huérfanos turrones. Nos pudo el ansia de las compras y nos pasamos con la ración, dejando tabletas a medio comer o en intactos envases. Para más inri, los supermercados no juegan en nuestro favor.

Vemos como un mes después las ofertas se suceden, intentando liberar el stock de turrones no vendidos. Tentaciones golosas que nos invitan desde el lineal a que nos fijemos en su fecha de consumo preferente.

Julio, agosto, septiembre, a veces octubre... Pocas veces vemos que el consumo preferente vaya más allá de la siguiente Navidad. Un runrún se nos viene a la mente: "Seguro que es un truco de la industria del turrón para que no los reutilicemos de un año para otro".

Lamentamos desmontar la teoría, aunque entendemos las reticencias, pero por eso el turrón viene marcado con una fecha de consumo preferente y no con fecha de caducidad. Dos términos parecidos pero que no son iguales. Por tanto, ¿podemos comer turrón de un año a otro sin problemas?

¿Es seguro comer turrón de un año a otro?

Foto Turrones

Hasta hace no tanto tiempo nuestro universo turronero era relativamente finito. Hablábamos de Jijona (el turrón blando), de Alicante (el turrón duro) y del famoso guirlache. A partir de ahí empezaron a aparecer otras versiones como el de yema tostada, la legión de turrones de chocolate o los de frutas.

Bajo ese aterrizaje, hordas de variedades que ahora pueblan los supermercados. Limones, gintonic, naranja, coco, fresa, cereza, pa amb tomaquet, los turrones XO de Dabiz Muñoz...

Esto también hace que cambie la forma de conservarlo y que cambien sus ingredientes, alterando las recetas tradicionales en beneficio de otros sabores o texturas. Por eso, no todos los turrones se van a comportar igual una vez que estén abiertos.

En cualquier caso, si somos un poco escépticos y vamos a la formulación turronera, veremos matices que van a 'invitarnos' a ser incrédulos con la durabilidad del turrón. Si hablamos de los más clásicos, sus ingredientes principales son miel, azúcar y almendras, es decir, elementos con muy poca agua y que, en otros tiempos, se han utilizado como conservantes de primer orden.

Es el caso de la miel y del azúcar, productos que tampoco tienen fecha de caducidad y sí consumo preferente. Por tanto, topamos con el agua como gran enemigo en la conservación, pero si apenas tienen agua. ¿De qué debemos preocuparnos?

Foto Turron Duro

Hablamos con Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, además de autor del blog Gominolas de petróleo para que aporte algo de luz a estos turrones que nos acompañan después de la Navidad.

"Todos suelen tener fecha de consumo preferente; la fecha de caducidad solo está en perecederos que suponen un riesgo para la salud. En el caso de que el turrón se pase de esa fecha, si está bien conservado, no supone un riesgo para la salud", explica.

"Lo que ocurre es que se deterioran sus características organolépticas. Generalmente tienen un año más o menos de consumo preferente. Si lo tomamos después de esa fecha, quizá las almendras estén rancias o, si tiene oblea, ésta esté blanda o húmeda", comenta.

¿Es recomendable consumir turrones con la fecha de consumo preferente vencida?

Foto Fecha Vencida

"Los turrones son productos que no están recomendados para el consumo habitual", advierte. Se refiere a la cantidad de azúcares y grasas que contienen, razón por la que también recomienda alternativas de consumo.

"Si lo hemos abierto ya, lo mejor sería consumirlo lo antes posible y, si queda turrón, hacer recetas de aprovechamiento como postres o para endulzar yogures, por ejemplo", aconseja.

"No debería pasar nada por consumir turrón con la fecha de consumo preferente vencida. Lo recomendable es respetar esta fecha pero, aunque no sea tan exigente como la fecha de caducidad, puede verse afectado el sabor o las características de la tableta", aclara.

Foto Turron Duro Bis

Respecto al mito de que las empresas pongan fechas de consumo preferente para que vender turrón en la siguiente campaña, Lurueña no cree que haya ninguna 'mano negra' sobre esto. "Lo habitual es hacer estudios de vida útil en los que se mide cómo se deteriora el producto con el tiempo. Es lo normal y lo que se debe hacer, poniendo esa fecha con datos objetivos", indica.

"Se hacen análisis microbiológicos, sensoriales, fisicoquímicos y lo que sale de ahí es la garantía del consumo preferente y de cuándo un turrón se empieza a deteriorar", explica. En cualquier caso, "los turrones duran mucho porque tienen muy poco contenido en agua", matiza.

Cómo conservar el turrón que nos sobra

¿Cerrado o abierto? ¿En la nevera, en el congelador o a temperatura ambiente?... Son muchos los dilemas que nos asuelan ante la perspectiva del turrón postfestivo. Podemos dar por obvio que una pésima idea será mantenerlos en la bandeja de postres en la que llevan expuestos dos semanas.

Foto Turrones Variados

Más allá de eso, ¿qué hacemos con él? "Mejor en un lugar fresco y seco, alejado de la luz y de los focos de calor", aclara. "En el frigorífico los azúcares cristalizan y aparece el florecimiento de azúcares y de grasas. No es malo, pero da mal aspecto y empeora la textura, así que no es necesario meterlo en el frigorífico", apostilla. "Si está cerrado, mantenerlo cerrado; si está abierto, cerrarlo de la manera más hermética posible", remata.

¿Qué hacemos con el congelador? No es una mala opción, desde luego. Si hemos dicho que el turrón no tiene prácticamente agua, su textura no va a sufrir tanto las inclemencias del congelador como le pasa a carnes, pescados o verduras.

Además, ralentizaría el proceso de enranciado de los frutos secos, por ejemplo, ya que no se funden de la misma manera que a temperatura ambiente si hablamos de turrones de almendra. Si vamos a utilizarlos en otros postres donde la textura del turrón nos vaya a importar menos, es una buena alternativa.

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En este caso, hay que explicar también que no es lo mismo un turrón blando que un turrón duro. El blando, al ya tener picada buena parte de su almendra, dura en mejores condiciones más tiempo porque no se reblandece y pierde la textura, algo que sí le pasará al turrón duro.

Imágenes | iStock

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