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Receta de madeleines de almendra, el delicioso dulce clásico francés

Receta de madeleines de almendra, el delicioso dulce clásico francés
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Siempre me ha llamado la atención que algunos angloparlantes consideren a las madeleines una especie de galleta, aunque seguramente sea por su característica forma de pequeñas conchas. En cualquier caso, estas madeleines de almendra son un bocado delicioso para acompañar el café o el té de la tarde.

Una buena madeleine tiene que tener sabor a buena mantequilla, una capa dorada y ligeramente crujiente por fuera, y una miga muy esponjosa y suave. La almendra molida mezclada con la harina ayuda a crear una textura y un sabor fantásticos

Ingredientes

Para 10 unidades
  • Mantequilla sin sal 75 g
  • Huevo L 2
  • Azúcar 80 g
  • Harina de repostería 50 g
  • Almendra molida 50 g
  • Sal 1 g
  • Levadura química (1/2 cucharadita) 2 g
  • Esencia de vainilla 2 ml

Cómo hacer madeleines de almendra

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 30 m
  • Elaboración 20 m
  • Cocción 10 m
  • Reposo 30 m

Derretir la mantequilla y dejar enfriar un poco. Disponer los huevos en un cuenco y batirlos ligeramente. Añadir el azúcar, la vainilla y la sal y batir usando una batidora de varillas, hasta que quede esponjoso. Incorporar la harina, la almendra molida y la levadura química, y batir un poco más.

Agregar por último la mantequilla derretida y mezclar hasta conseguir una masa homogénea. Tapar con film y dejar reposar en la nevera como mínimo 30 minutos. Precalentar el horno a 180º C y engrasar con mantequilla una bandeja con moldes de madeleines.

Repartir la masa llenando casi hasta arriba los huecos. Hornear durante unos 8-10 minutos, hasta que se hayan dorado por encima y al pincharlas con un palillo salgan limpias. Esperar un par de minutos, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Receta de madeleines de almendra. Pasos

Con qué acompañar las madeleines de almendra

Las madeleines de almendra son estupendas para servir con el café después de comer o como merienda, ya que acompañan muy bien infusiones o un vaso de leche. Por supuesto, también se pueden disfrutar en el desayuno, aunque para mí son una delicia más apropiada para darse un capricho a lo largo del día.

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