Son fáciles, rápidas, versátiles, ricas y, además, vienen con garantía familiar de suegra. Unas tartas saladas o mini pasteles sencillísimos de preparar que son perfectos para el verano, como parte de una cena de picoteo en la terraza, para acompañar una barbacoa o, simplemente, para un aperitivo comodín.
Es una receta que Miguel Ayuso aprendió de su suegra y que, asegura, fue uno de sus grandes éxitos hasta el día de su muerte, un bocado imprescindible en su casa que siempre hacía cuando tenía invitados. Rebautizadas como tartas saladas de beicon, queso y tomate, el nombre es un poco lo de menos, porque además se pueden variar al gusto cambiando ingredientes según nuestras necesidades.
Prueba a usar jamón de york o jamón cocido, lacón o chorizo en lugar de beicon, o conviértelas en un bocado vegetariano añadiendo champiñones o una proteína vegetal que te guste. No quedarían nada mal tampoco con unas anchoas u otra conserva de pescado, y agregar tomate seco en aceite aportaría aún más sabor.
El truco está en llenar los moldes individuales, tipo de magdalena o muffins, por capas, previamente engrasados con mantequilla o aceite. Un fondo de cebolla pochada al microondas -o que tengas ya prefrita o caramelizada-, beicon troceado, tomate picado y queso rallado. Y se cubre con la mezcla de tres huevos batidos salpimentados.
Solo queda hornearlas hasta que están bien cocidas y doradas, y también podrían adaptarse a moldes para usar en la freidora de aire.
En DAP | Recetas de aperitivos
En DAP | Tartas saladas