El queque de maracuyá toma su nombre del término que se usa en buena parte de Latinoamérica, sobre todo en países como Perú, Ecuador o Chile, para lo que en España conocemos como bizcocho. Esta versión lleva bastante mantequilla, así que la miga queda densa y jugosa, muy en la línea del bizcocho de mantequilla de toda la vida.
La pulpa de maracuyá, conocida también como fruta de la pasión, todavía es difícil de encontrar fresca en supermercados españoles, salvo en tiendas especializadas o fruterías con buena selección de producto tropical. La opción más accesible suele ser la pulpa congelada, disponible en la sección de congelados de tiendas de productos latinoamericanos, donde la encuentras con semillas o colada. Para este queque mejor cógela colada, sin semillas. También merece la pena revisar la sección de zumos de algunos supermercados grandes, donde a veces hay zumo de maracuyá envasado.
Precalienta el horno a 180°C y prepara un molde rectangular de unos 26x11 cm, engrasándolo bien o forrándolo con papel de hornear.
En un bol pequeño, mezcla la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal, y resérvalo aparte. En otro bol más grande, bate la mantequilla junto con el azúcar blanca y la morena, hasta que la mezcla quede pálida y esponjosa, unos cuatro o cinco minutos con varillas eléctricas. Sin dejar de batir, añade el aceite en un hilo fino, y luego incorpora los huevos de uno en uno, batiendo bien entre cada uno antes de añadir el siguiente.
Ralla la piel de la media lima directamente sobre la mezcla, evitando la parte blanca, que amarga. Exprime el zumo y añádelo junto con la pulpa de maracuyá y la vainilla, mezclando a velocidad baja hasta integrar. Incorpora ahora los ingredientes secos en dos o tres tandas, mezclando solo hasta que desaparezca el rastro de harina, sin batir de más.
Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea unos 40-50 minutos, comprobando el punto con un palillo en el centro desde el minuto 40. Cuando salga con algunas migas húmedas pero sin masa cruda, el queque está listo. Déjalo enfriar por completo dentro del molde antes de desmoldarlo.
Para el glaseado, mezcla la leche condensada con el zumo de lima y la pulpa de maracuyá en un bol. Viértelo sobre el queque ya frío, dejando que caiga por los bordes, y déjalo reposar unos minutos antes de cortarlo.
Con qué acompañar el queque de maracuyá
Este queque funciona bien con un café o un suave té matcha. Si prefieres algo más fresco, un vaso de leche fría o una limonada también le van de maravilla.
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