Es casi imposible aburrirse del calabacín cuando está en plena temporada durante el verano. Hay que aprovechar ahora que están a buen precio y ofrecen su mejor sabor para jugar un poco con todas las formas distintas en las que podemos prepararlos; por ejemplo, formando deliciosos rollitos rellenos.
Aunque en la receta original de los canelones de calabacín, jamón y queso los presentamos sustituyendo a la pasta, también podemos preparar la misma elaboración en formato individual, formando un rollito por cada cinta de calabacín, como hicimos en los rollitos de calabacín rellenos de espinacas, arroz y pesto. Sea como sea, es muy fácil de hacer y están buenísimos tanto calientes como fríos.
No tiene mucho misterio la elaboración: hay que laminar fino el calabacín, a lo largo, sacando tiras o cintas anchas con un cuchillo afilado o mandolina, y preparar el relleno antes de formar los rollitos. Podemos hacerlo cocinando los descartes de la hortaliza, pochándolos con cebolla, aunque tampoco pasa nada si nos saltamos este paso y solo los rellenamos con una mezcla de jamón y queso.
Solo queda cubrirlos con salsa de tomate, queso al gusto y gratinar al horno unos pocos minutos. La versión fría se puede hacer también cocinando primero las tiras de calabacín a la plancha antes de rellenarlos sin más. Y si no te gusta el jamón, prueba a prepararlos con salmón ahumado, bonito en aceite o una ensaladilla vegetariana.
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