La masa de hojaldre no falla cuando se trata de preparar aperitivos y picoteos. Y los saladitos se han convertido en un clásico infalible para llevar y servir en cualquier ocasión, desde cumpleaños infantiles a fiestas de graduación o barbacoas. Los tienen en cualquier panadería, pero hacerlos caseros, igual que los hojaldritos salados, es facilísimo.
Lo único importante es contar con ingredientes de buena calidad, así que conviene comprar una masa de hojaldre comercial de confianza, preferiblemente que esté hecha solo con pura mantequilla. Si te animas, también puedes hacer el hojaldre casero. A partir de ahí, el relleno es un lienzo en blanco, pero recomendamos empezar por tres variantes sencillas y sabrosas, originales y que nunca fallan. Es difícil comerse solo uno.
Precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.
Empezamos extendiendo el hojaldre desenrollándolo y cortándolo en tres partes iguales con un chuchillo. Ahora ponemos el relleno, dejando espacio en los lados, especialmente en uno, que usaremos para pintar con huevo y sellar.
Los rellenos que sugerimos son con cantidades orientativas que podéis ajustar sobre la marcha. Con este tamaño salen unos 24 saladitos pequeños, pero pueden hacerse más grandes.
El primer relleno es una mezcla de chorizo picado con un queso rallado que funda bien, tipo mozzarella o una mezcla de quesos para fundir. En el segundo relleno vamos a combinar porciones de queso de cabra desmenuzado o picado con cebolla caramelizada, añadiendo más queso o más cebolla al gusto.
El tercer relleno es genial para aprovechar sobras de pollo cocido o pollo asado, solo hay que desmenuzarlo sin huesos ni piel y trocearlo con tijeras. Lo tenemos que mezclar con una salsa de mostaza, mayonesa y miel.
A continuación, pintamos con huevo batido el lado más ancho de la masa que hemos dejado libre y doblamos desde el lado opuesto más estrecho, asegurándonos de que el hojaldre envuelve todo y el cierre queda por abajo.
Ahora cortamos en unas 8 piezas más o menos iguales y las pintamos con huevo por encima espolvoreando con semillas al gusto. Llevamos al horno y los dejamos unos 20-25 minutos, hasta que estén bien dorados.
Con qué acompañar los saladitos variados
En mi casa los saladitos siempre solían acompañarse de otros clásicos del picoteo para celebraciones y reuniones familiares o con amigos, como una buena empanada o la infalible tortilla de patatas. Puedes servirlos a la hora del aperitivo con un vermú o incluso a media tarde para una merienda salada, en casa o al aire libre.