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San Valentín en Madrid: 16 restaurantes para acertar en el Día de los Enamorados

San Valentín en Madrid: 16 restaurantes para acertar en el Día de los Enamorados
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"No hay amor más sincero que el amor a la comida", decía el dramaturgo irlandés George Bernard Shaw, así que no se nos ocurre mejor motivo para celebrar San Valentín con una velada inolvidable. Por eso, este 14 de febrero, invocamos a Cupido para que llegue puntual a su cita con todos los enamorados, cargando sus flechas con buenas dosis de amor y muchos consejos para buscar el restaurante ideal para esta fecha tan señalada.

Coquetos restaurantes italianos, sugerentes estrellas Michelin, viajes gastronómicos a través del paladar o locales donde estirar la noche y fundir la cena con las copas llenan nuestras propuestas madrileñas para una noche única. Noviazgos, matrimonios consolidados, prometidos, amantes o aquellos que están dando sus primeros pasos tienen en nuestra lista una oportunidad perfecta para descubrir un Madrid lleno de amor y de mucho, mucho sabor.

Para apasionados de la alta cocina

No hace falta tirar la casa por la ventana pero sí darse un capricho y qué mejor día para hacerlo que un San Valentín. Saca el foodie que llevas dentro y apuesta por un menú degustación o por un restaurante gastronómico en una noche tan señalada. Propuestas de autor y guiños a la guía Michelin forman parte de nuestras sugerencias para una noche en la que cantar 'arriba los corazones'.

Santerra

Callos Restaurante Santerra

Escabeches de campeonato, una de las mejores croquetas de la capital y el orden gastronómico de Miguel Carretero en la cocina son los mimbres de este restaurante en el barrio de Salamanca. Tanto a la carta como en menú degustación, el chef manchego apuesta por sabores clásicos y recetas de memoria culinaria pero adaptadas al siglo XXI.

Caza, fondos de mucha potencia y sutiles presentaciones se alternan en su propuesta más formal. Algo más informal pero perfecta para aquellos que prefieran el picoteo está la barra fina de Santerra, donde da su particular toque a platos como el pisto, los callos o a sus curiosas empanadillas de centolla.

Calle del General Pardiñas, 56.

Gofio

Salón Gofio By Cicero Canary

Con la estrella Michelin alcanzada en 2019, Gofio reivindica la cocina canaria sin dejarse llevar por los tópicos del mojo o del cochino negro. Con el chef Safe Cruz a los mandos, Gofio sumerge al comensal en el siglo XXI impregnados de canariedad, algo que podrá sorprender a los paladares más continentales.

Con dos propuestas de degustación (una de 80€ y otra de 50€) y una extensa y exclusiva carta de vinos canarios, Gofio cumple a la perfección con los paladares más inconformistas y con aquellos que quieren viajar a través de cada bocado.

Lope de Vega, 9.

Ovillo

Restaurante Ovillo

Desplegado en una sorprendente nave industrial, reconvertida en restaurante, Javier Muñoz-Calero (exchef ejecutivo del Grupo Azotea) regresa a Madrid para practicar una cocina que irradia clasicismo. De carta breve y con notables platos fuera de carta, Muñoz-Calero pone en práctica su bagaje culinario aprendido en escuelas de cocina como Cordon Bleu.

Purismo bien entendido en platos como el panaché de verduras con yema, la merluza guisada al azafrán o el rey de sus postres, una tarta de chocolate y chantilly, dan fe de un notable regreso. Todo ello en un espacio dotado de luz natural, amplio y cuidadosamente decorado donde la oferta de vinos tampoco se queda a la zaga. La firma, ni más ni menos, que Javier Arroyo, exsumiller de DiverXo.

Calle de Pantoja, 8.

Para una noche divertida

Dejar que el amanecer te pille bailando es muy sencillo si uno tiene buena compañía y está en el lugar indicado. Si sois noctámbulos y queréis que el postre se funda con las copas, Madrid te lo pone fácil y nosotros te contamos dónde alargar la noche de San Valentín para que hasta Cupido se sonroje.

Ramses

Salon Ramses Restaurante Madrid

Bajo el sello de Arzak Instructions, Ramses pone sobre la mesa un menú único, sólo disponible para viernes 14 de febrero, donde lo afrodisíaco y lo pasional coexisten. Enciende la llama con una propuesta en la que lujo y sofisticación comparten mesa.

Desde ostras hasta pétalos de rosa pasando por fruta de la pasión o terminando con chocolate, el menú sanvalentinero (55€, 80€ con maridaje) de Ramsés pondrá a prueba la llama del amor, pero sin dejar de lado una cena para el recuerdo.

Plaza de la Independencia, 4.

Corral de la Morería

Pichon Asado Hojas De Espinacas con Cerezas Fermentadas

Tan inclasificable como divertido, El Corral de la Morería pone todo su encanto flamenco noche tras noche para que el espectáculo siga funcionando. A su vez, una cocina imponente, bajo la batuta de David García, ofrece dos alternativas bien diferenciadas al visitante. Por un lado el menú degustación, en una coquetísima sala de apenas ocho comensales; por el otro, la cena con vistas al show, donde el zapateao y el baile sirven de aliciente musical para los que busquen una noche para el recuerdo.

Entre medias, la reinterpretación gastronómica de este cocinero vasco, que traslada al Corral platos familiares como la zurrukutuna, que comparten tablas con guiños de cocina clásica como el pichón en dos cocciones o el pollo de corral con parmentier.

Calle de la Morería, 17.

Lux

Jorge Juan como reclamo es suficiente aliciente para acercarse a la noche más sensual del año. Si además la mezclamos con un ambiente divertido, la posibilidad de extender la velada en su barra y, sobre todo, comer bien, la apuesta por Lux está más que clara: El más gamberro de los restaurantes del Grupo La Máquina.

Cuatro espacios versátiles, desde la movida primera planta hasta la sosegada segunda planta, forman parte de este colorido mosaico, que se traslada también a su carta. Así coexisten tartares y cebiches con recetas clásicas de pescado a la brasa o placeres carnales, abriendo el abanico gastronómico a todo tipo de paladares.

Calle de Jorge Juan, 22.

Florida Retiro

Estas dos palabras juntas ya hacen ver al madrileño -e incluso al no gato- que la noche va a ser larga y que la música y el espectáculo van a estar a la altura de la cena. Reabierto hace varios años y fiel a su espíritu de sala de fiestas, Florida Retiro deslumbra los viernes y sábados con un show Made in Illana, donde diversión y provocación van de la mano.

Junto a ellas, para que las papilas gustativas también lo pasen en grande, la carta, diseñada por Iván Cerdeño (reciente estrella Michelin), que ha dotado a Florida Retiro de una carta ecléctica, repleto de guiños internacionales, sobre todo a Asia, para los que busquen una cocina fusión muy conseguida.

Paseo de la República Dominicana, 1. Dentro del Parque de El Retiro

Viajar con el paladar sin salir de Madrid

Del clasicismo de la cocina italiana a la versatilidad de la mesa peruana -con guiños asturianos-, nuestro recorrido al más puro estilo Phileas Fogg pondrá en danza a tu paladar con dos referencias con las que asegurar el triunfo en una noche tan señalada.

Noi

Noi Spaghetti A La Carbonara Tartar De Atun Rojo Y Botarga De Mujol

En menos de un año, Noi ha conseguido erigirse como en uno de los baluartes de la nueva cocina italiana en Madrid. Un mérito que recae en buena parte en Gianni Pinto, su chef, que ha dado un golpe -metafórico- sobre la mesa y dignificado algunas preparaciones tradicionales de su país que no hemos respetado en exceso en España.

Así adapta con éxito recetas como su carbonara, que él elabora con un tartar de atún rojo; su pizzeta frita, algo poco frecuente en España; o su curiosa y jugosa cotoletta ahumada. Como colofón goloso, el tiramisú, finalizado en mesa y para brindar, vinos italianos -a sorprendente buen precio- y todo ello rodeado de una estética colorida que enamorará hasta al más reticente.

Calle de Recoletos, 6

Astrolabius

Gallina Viajera 2

Si a generaciones de trabajo y esencia asturiana del restaurante Hevia le sumas el genio y curiosidad gastronómica del peruano Omar Malpartida te sale Astrolabius. Un concepto que funde en un mismo plano ambas ideas culinarias, demostrando que el paladar no entiende de fronteras.

El resultado es una mezcla curiosa, carente de prejuicios, con la que consagrarse como guía foodie para el Día de los Enamorados. Ensaladilla Rusandina, su socarramen, la gallina viajera (en la imagen) o los chipirones crujientes dan fe de este testimonio gastronómico con el que sorprender incluso a los más viajeros.

Calle de Serrano, 118.

Salvaje

Olvida todas tus ideas preconcebidas sobre lo que es un local de moda y destierra el topicazo de 'en estos lugares nunca se come bien'. Salvaje llega para fundir Japón con parte de Latinoamérica y pone en el tapete sushi, nigiri y sashimi -además de dumplings, arroces y una impresionante robata, para cocinar a la brasa-.

Con todo ello dinamita las creencias de cualquier escéptico sobre la calidad gastronómica de este tipo de lugares. Curiosa y versátil carta de vinos, dj's y música en directo los fines de semana y mucha, mucha animación en sus barras, son las señas de identidad de un sitio mono que no se conforma sólo con esa etiqueta.

Calle de Velázquez, 96.

Don Lay

Si aún pensabas que la alta cocina china era un mito, Don Lay vuelve con fuerza para tirar por tierra esas ideas preconcebidas. Resurgido de sus cenizas -metafóricas- y en una nueva ubicación, la cocina cantonesa brilla en esta nueva aventura, encarnada además en un local en el que la estética oriental, lejos del recargamiento, tiene un poderoso magnetismo.

Aunque si hablamos de imanes, su valor añadido está en los fogones y en la cocina vista del local. Imperecedero es el pato laqueado -servido en dos pases-, sus dim sums -muy variados, tanto en ingredientes como en forma de preparación- o sus cazuelas de pescado al estilo Sichuan, ligeramente picantes. Además, puedes poner el punto final al festín con algunos de sus cócteles, por lo que la noche puede ser redonda.

Calle de Castelló, 117.

Un San Valentín sabroso pero asequible

Darse un capricho por el Día de las Enamorados no significa dejar la tarjeta de crédito al relente de la noche, o que la tiritona del 14 (si hay regalos de por medio) hipoteque el resto del mes. Por eso, las opciones accesibles nunca están de más, sobre todo si se trata de algo tan importante como celebrar el amor y comer.

La Tajada

Alitas De Pollo Deshuesadas La Tajada

Iván Sáez pertenece a la estirpe de cocineros inquietos y capaces de tener casi el don de la omnipresencia. En apenas 40 metros de distancia, maquina Desencaja, su proyecto gastronómico, y La Tajada, un restaurante de nombre tan sincero como su oferta culinaria.

Picoteo de nivel como sus croquetas, sus alitas de pollo agridulce, sus callos o sus revolconas con torrezno representan esa categoría de cocina sin adornos, donde tampoco faltan su arroz con carabineros, la codorniz estofada con salsa de manzanilla o, por qué no, su hamburguesa, que comer con las manos también puede ser muy romántico.

Calle Ramón de Santillán, 15.

Colósimo

General Sala Con Barra Colosimo

No todos los restaurantes del barrio de Salamanca asustan con tres cifras en la cuenta. Colósimo es una de esas excepciones donde además se disfruta mucho comiendo y compartiendo platos. Famosa es ya su tortilla de patatas -con cebolla y poco cuajada ¡aviso a navegantes!- pero es también espléndido su cochinillo, sus verduras con langostinos o los chipirones rellenos.

La culpa está en los hermanos Ricardo y Jose Manuel Romero, gaditanos, que han sorprendido a tan ilustre barrio y a Madrid con sencillez y nobleza culinaria, que nunca están de más en estos tiempos que corren y que harán que tu San Valentín sea plato de buen gusto. Por cierto, para esta fecha tan romántica han preparado una tarta de manzana que seguramente ponga a prueba el amor de más de uno a la hora de compartir.

Calle de José Ortega y Gasset, 67

My Way

Myway

La Gran Vía como telón de fondo y una barra divertida, además de un degustación asequible (38,5€), son los atributos con los que My Way Sky Bar conquista a los enamorados. De la marcha gastronómica se encarga el chef Joaquín Felipe, que ha desarrollado una propuesta divertida, compartible y con guiños a otras cocinas con requiebros castizos.

Bajo ese tono funcional, se abren hueco papas con mojo, salmón en tartar o curiosas focaccias en los que lo artesanal o lo español se manifiestan en las preparaciones o en los ingredientes. Además, la carta está trufada de vinos de Madrid y la altura de este décimo piso invita a extender la velada con las vistas que de la capital se abren desde esta azotea.

Calle de Gran Vía, 42.

El toque tradicional

El producto, la brasa y la cocina sin artificios se han consolidado en los últimos años como grandes alicientes culinarios. San Valentín, donde reivindicamos la pureza y sencillez, no podía ser menos y por eso nuestra última andanada de propuesta va para esos restaurantes sin trampa ni cartón.

Nebak

Sala Restaurante Nebak 1

Novato en Madrid pero con una larga trayectoria en Bilbao, Nebak es fiel a la escuela vasca de cocina, donde el objetivo siempre está en cuidar al máximo el producto. Su llegada a la capital no es una excepción y además han apostado por crear una carta gluten free, por lo que los celíacos e intolerantes estarán a salvo.

Además, para tortolitos indecisos, han creado un menú ad hoc para San Valentín en el que pimientos rojos, almejas a la marinera, entrecot o rape participan del ágape (más botella de vino incluida) por lo que no hace falta complicarse la cabeza a la hora de acertar.

Calle de Zorrilla, 11.

Nuevo Gerardo

Arroz Con Bogavante Nuevo Gerardo

La familia del Grupo Oter lleva casi 50 años llenando Madrid de sabor y lo celebra dándole una vuelta de tuerca a uno de sus iconos, el restaurante Gerardo. Bajo el nombre de Nuevo Gerardo, este referente de la materia prima y de los productos del mar coge impulso de nuevo para demostrar que está tan en forma como siempre.

Pescados de anzuelo y el respeto por el trabajo de proveedores y pescadores se encargan de que todo lo que entra en sus cocinas sea de primera calidad. Con esos mimbres es casi imposible fallar, y menos si se enlazan con recetas de probada solvencia como el pulpo a la olla de cobre, sus eternos arroces o la merluza de Celeiro en cualquiera de sus versiones.

Avenida de Alberto Alcocer, 46.

Matritum

Tartar De Bogavante Sugerencia Del Dia Matritum

Poniendo en valor La Latina como lugar gastronómico más allá del turisteo, Matritum es un lugar en el que nos enamorados podrán sentirse como en casa por el trato y ambiente acogedor que aquí se dispensa. Los fondos, las cazuelas y los guisos marcan los tiempos de este restaurante donde se coquetea tímidamente con la modernidad en algunas preparaciones pero donde el sabor es rotundo a cocina tradicional.

Fe de ello dan las croquetas de carabineros, las albóndigas de pintada, las pochas con codorniz o el bacalao en salsa verde. Y entre medias, una carta de vinos con más de 300 referencias en las que enarbolarse al amor por Baco y hacer la competencia a Cupido.

Calle de la Cava Alta, 17.

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