Pocas estrellas a nivel mundial ha habido tan grandes como Edson Arantes do Nascimento, al que el mundo conoció como Pelé. Considerado uno de los mejores jugadores de fútbol de la historia, el astro brasileiro está ampliamente reconocido como, si no el mejor, uno de los tres mejores futbolistas de todos los tiempos.
Estrella en el futbol de su país, así como con la selección canarinha, de sobra son conocidos sus logros balompédicos, incluyendo ganar tres Mundiales de fútbol (en 1958, 1962 y 1970) siendo el único futbolista que ha alcanzado un hito de esas características.
Pero, como toda estrella, también había ciertos terrenos donde había menos focos. Uno de ellos era su faceta como inversionista y empresario. En esa otra vida, el futbolista compró en los años sesenta una enorme hacienda en el estado de São paulo conocida como Sossego que, literalmente, significa sosiego.
Con cerca de 700 hectáreas de terreno y situada entre la Mata Atlántica y el río Juquiá, la finca no era exclusivamente un territorio productivo, a pesar de que tenía ganado vacuno, porcino y también pesca, sino que se utilizaba para la plantación de bananas y palmito. No obstante, el 80% de la inmensa plantación era, realmente, áreas abiertas.
Lo cierto es que Sossego, además, no es una finca agropecuaria al uso, sino que era la particular zona de recreo de Pelé y su familia, habiendo acondicionado las instalaciones para el uso y disfrute de los que le rodeaban. La parcela contaba con varias casas principales, apartamentos para huéspedes, además de todo tipo de comodidades deportivas como piscina, gimnasio, sauna y, lógicamente, un campo de fútbol de dimensiones oficiales que tenía hasta sus propios vestuarios.
Sin embargo, cuando Pelé falleció en 2022, la finca pasó a manos de sus herederos que, ante la imposibilidad de rentabilizarla –y de hacer frente a muchas de las inversiones que sostenía el futbolista– decidieron ponerla a la venta por unos 35 millones de reales brasileños, que al cambio son alrededor de seis millones de euros.
Sin embargo, nadie ha dado ese paso. El inmueble, según fuentes brasileñas, lleva cerrado desde 2024, mientras sigue en el mercado, esperando que el retiro dorado de Pelé acabe en buenas manos.