
Una forma original de promocionar sus vinos, la de esta empresa de Whashington, Substance Wines, que se ha inventado la tabla periódica del vino.
Por supuesto, es solo una jugada de márketing.
A partir del nombre de la variedad y su posible equivalencia en formato “químico” dan nombre a sus vinos. Así el Chardonnay pasa a ser Ch, el Cabernet Sauvignon Cs, el Merlot Me, el Syrah Sy, y así sucesivamente hasta una una treintena de variedades.
Se las piensan todas, estos creativos. Hasta se han acordado de una uva española para la publicidad (no para la elaboración): el Tempranillo (Te), elemento nº 68, con aromas de frutilla roja, especias, cuero, té y tabaco.
¿Se atreven a proponer más nombres? Garnacha (Ga), Mencía (Mc), Albariño (Alb), Xarel·lo (Xlo)...
Más Información | Wines of Substance
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La localización geográfica de la uva puede ejercer de isótopo en este caso.
Curioso, desde luego.
Cierto Starbase, incluso podrían contemplarse como isótopos los diferentes clones de cada variedad ;-))
Siempre me sorprendo con estas salidas de los creativos en publicidad…
Un saludo,