
Italia se sacude de nuevo ante un escándalo en la industria de la alimentación. Varias compañías están siendo investigadas por la presunta reutilización de derivados lácteos caducados, podridos, con gusanos o excrementos de roedores para hacer pasta de queso semi-elaborada, que luego adquirían algunas industrias del sector para elaborar sus productos.
Según confirmaron fuentes de la Guardia de Finanzas de Cremona tres empresas de esta provincia y una con sede en Alemania recogían los artículos putrefactos y los mezclaban con otros en mejor estado.
El resultado de este proceso era una pasta que vendían a industrias lácteas italianas y de ámbito internacional, a veces las mismas que les habían entregado sus residuos, que los transformaban en los productos para la venta.
