El cangrejo azul es una plaga en todo el Mediterráneo, pero los italianos han dado con la tecla para resistir la invasión: cultivar ostras

El cangrejo azul (Callinectes sapidus) arrasa con todo, pero algunas especies de ostras resisten a este depredador que amenaza los cultivos de mejillones

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Miguel Ayuso Rejas

Director

Originario de las costas del Atlántico oeste y del golfo de México, el cangrejo azul (Callinectes sapidus) se detectó por primera vez en Europa ya en 1901, en Rochefort (Francia), pero no ha sido hasta los últimos años cuando se ha instalado de forma masiva en el Mediterráneo.

En España, se divisó primero en la zona de Delta del Ebro, en 2012, un hábitat en que el gigante crustáceo ha encontrado un lugar perfecto en el que permanecer y desarrollarse; pero ya es un gran problema en todo el litoral catalán y ha llegado hasta Andalucía y Mallorca, algo a lo que está contribuyendo el calentamiento de las aguas.

Con el paso de los años, el incremento de su población ha sido una constante. Y su presencia causa múltiples problemas. Voraz, capaz de comerse sin problemas crustáceos, peces, moluscos, algas e incluso carroña, el cangrejo azul supone un problema en varios frentes: compite por el cebo de los pescadores, impidiendo así faenar y capturar otros crustáceos; destroza todo tipo de cultivos, como el de los mejillones o almejas; y, por si fuera poco, desplaza a otros crustáceos locales de mayor interés comercial.

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Un cangrejo que acaba con todo

El problema no es exclusivo de España. En Italia, donde el cangrejo azul se instaló antes (el primer ejemplar se registró ya en los años 40 del pasado siglo), llevan años sufriendo sus ataques en las granjas de mejillones y almejas, pero la plaga se ha disparado debido al cambio climático.

La zona más afectada es el norte del mar Adriático, allí, aseguraba a La Voz de Galicia Daniela Borriello, directora nacional de la división de pesca de Coldiretti, la principal asociación de agricultores de Italia, la producción de almejas se ha desplomado un 80%: “Están en peligro los puestos de trabajo de unas tres mil personas”.

Los criadores de almejas y mejillones han probado de todo para proteger los viveros, fortificándolos con redes que sobresalen hasta metro y medio de la superficie del agua, pero los cangrejos azules trepan de maravilla y acaban rebasando incluso estas barreras.

Aunque, como en España, se está incentivando su consumo para reducir la población, guisarlos no parece suficiente. La solución va a venir por otro lado: empezar a cultivar otra especie de bivalvo que sí aguanta los ataques del cangrejo azul. Las ostras.

Ostras

¿Podrá el cangrejo azul democratizar la ostra?

De unos años a esta parte, las regiones costeras de Véneto y Emilia-Romaña están transformando gran parte de sus cultivos de almejas y mejillones en cultivos de ostras.

Aunque los cangrejos azules también atacan a este bivalvo, hay variedades de estas, con la concha especialmente gruesa, que aguantan bien la embestida de los cangrejos.  

El problema de las ostras es que son bastantes más caras y los italianos no están tan acostumbrados a comerlas: para empezar, no suelen utilizarse en platos de pasta, como es habitual con almejas o mejillones. Por eso, a medida que las empresas de acuicultura impulsan su producción, el Gobierno está tratando de que aumente su consumo.

Lollobrigida El ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida.

El ministro italiano de Agricultura, Francesco Lollobrigida, lleva meses
luchando para aumentar significativamente el consumo de ostras. Según su idea, las ostras deberían perder su reputación como producto de lujo y volverse asequibles para un sector más amplio de la población. Para ello, está dispuesto incluso a rebajar su IVA al 10%, frente al 22 que tiene actualmente, como bien de lujo.

“Las ostras son un bien de lujo porque son caras, no porque la naturaleza las haya hecho lujosas”, explicaba el Ministro de Agricultura en declaraciones a los medios. “El compromiso que hemos asumido es reducir el IVA para contrarrestar el precio, poniendo al mayor número posible de usuarios en condiciones de poder comprar este producto. Las ostras no deberían considerarse un bien de lujo, porque son un producto saludable, que deriva del valioso trabajo de los piscicultores. En este caso, por supuesto, estamos hablando de ostras de cultivo, que pueden ayudar a crear riqueza e ingresos para estas categorías, que son estratégicas e importantes para nosotros”.

Galicia, de momento, se libra

Hasta la fecha, el cangrejo azul no es un problema en las rías gallegas, donde se concentra la mayor parte de la producción de crustáceos y bivalvos de España, pero los científicos llevan años alertando de que podrían llegar en cualquier momento.

“Una invasión masiva de cangrejos azules provocaría enormes daños ecológicos y económicos”, afirmaba hace ya una década Juan E. Trigo, miembro del gallego Grupo de Estudio del Medio Marino (GEMM). "Es un gran depredador de bivalvos y, de expandirse, una muy seria competencia para los crustáceos autóctonos como la nécora, el boi y la centolla pues, al ser más poderoso que ellos, podría hacerles huir hacia otras latitudes”.

Imágenes | iStock/cottonbro studio/Freepik/Miguel Jimenez

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