Con la llegada del verano se multiplican los festivales de música, conciertos y grandes eventos al aire libre. Con ellos también aumenta el consumo de bebidas servidas en vasos de plástico que, en teoría, son reutilizables. Sin embargo, distintas organizaciones ecologistas denuncian que, en la práctica, muchos de estos recipientes siguen utilizándose una sola vez.
Según informa El Periódico, la Alianza Residuo Cero y la plataforma Ley de Residuos Ya, que agrupan a unas 130 entidades sociales y vecinales, han solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica que aproveche la reforma de la normativa sobre envases para cerrar el vacío legal que, a su juicio, permite presentar como reutilizables vasos que nunca vuelven a utilizarse.
No basta con que el vaso sea más resistente
Las organizaciones recuerdan que un vaso reutilizable no lo es únicamente por estar fabricado con un plástico más grueso o por incorporar mensajes relacionados con la sostenibilidad. La sostenibilidad va mucho más allá.
Como explica Rosa García, portavoz de la Alianza Residuo Cero, "un vaso no es reutilizable porque sea más grueso o porque lleve un mensaje sostenible. Lo es si se retorna, se lava y vuelve a circular". Es decir, la reutilización depende de que exista un sistema completo de devolución, limpieza y nueva puesta en uso.
En muchos festivales, sin embargo, el vaso acaba convirtiéndose en un recuerdo del evento o termina en una papelera tras el primer uso, por lo que deja de cumplir la función ambiental para la que fue concebido.
La ley ya obliga a ofrecer alternativas
Desde el 1 de julio de 2023, el Real Decreto 1055/2022 establece que los organizadores de eventos culturales, deportivos y festivos deben reducir el uso de envases desechables y facilitar el acceso a agua potable no envasada.
La norma también contempla el uso de vasos reutilizables y prevé la posibilidad de cobrar un depósito que debe devolverse cuando el consumidor entrega el recipiente. No obstante, según denuncian estas entidades, la legislación no concreta suficientemente cómo debe funcionar ese sistema para garantizar una reutilización real.
Qué cambios reclaman las organizaciones
La Alianza Residuo Cero propone que la futura normativa incorpore requisitos mucho más claros para evitar que la reutilización quede solo en una declaración de intenciones.
Entre sus principales reclamaciones se encuentra la definición legal de qué debe considerarse un sistema de reutilización realmente efectivo, la obligación de instalar puntos de devolución de vasos accesibles durante todo el evento y la necesidad de informar de forma clara si el importe que paga el consumidor corresponde a un depósito recuperable o a la compra del vaso.
Además, piden que los organizadores aporten datos verificables sobre el número de vasos recuperados, lavados y reutilizados, así como la implantación de mecanismos de inspección y un régimen sancionador para los casos en los que no se cumpla la normativa.
La nueva normativa europea, una oportunidad
El Ministerio para la Transición Ecológica ya trabaja en la adaptación de la legislación española al Reglamento europeo 2025/40 sobre envases y residuos de envases, cuya aplicación general comenzará el 12 de agosto de 2026.
Las organizaciones consideran que esta revisión puede servir para implantar sistemas de reutilización realmente circulares y evitar que los vasos, platos o pajitas de un solo uso se comercialicen bajo una imagen de sostenibilidad que, en la práctica, no siempre se corresponde con su uso real.
Su objetivo, insisten, no es eliminar los vasos reutilizables, sino garantizar que realmente se recojan, se laven y vuelvan a utilizarse, cerrando así el ciclo para el que fueron diseñados.
Fotos | En Pexels: Nolan Live y Jess Low.