Compartir
Publicidad
Publicidad

Arroz a leña, técnicas y matices de todos sus secretos

Arroz a leña, técnicas y matices de todos sus secretos
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hablando ayer con mi amigo Juan Meilan (jefe de cocina), le preguntaba si el sabia la diferencia que hay entre cocinar una arroz a la leña o al sarmiento.

En respuesta a mi inquietud Juan experto conocedor del tema me respondió mi duda y me explico un poco la diferencias de ambas cocciones ya que dependiendo del grano de arroz alguna técnica es mejor que otra, en el caso de Juan el trabaja en su restaurante con el arroz de calasparra ya que cree que es el más idóneo para el éxito de un buena paella.

El uso del arroz de calasparra es imprescindible por sus cualidades de absorción de sabores y de cocción. Lo que intentamos un resultado óptimo en los arroces, siguiendo tanto técnicas como recetas de antaño, consiguiendo que el arroz se impregne de los sabores característicos de la gastronomía de la zona y probablemente de muchas regiones del levante. Para eso usamos dos técnicas, la de leña y la del sarmiento, a cada cual con distintos sabores y cualidades. Usando el arroz de calasparra lograremos junto con estas técnicas unos arroces únicos.

A esto hay que añadir la elaboración de unos buenos rehogados y un buen fondo (caldo) ya que será el que este en contacto directo con el grano de arroz.

La técnica de la leña:

Es un arroz elaborado lentamente, con lo que necesitamos un arroz resistente como el de calasparra, en el que se intenta dar un sabor de olivo, almendro, encina u otras leñas nobles sin que el arroz se ahúme cosa que no conseguirá si el fuego es lento pero lo suficiente fuerte como para que el arroz no se mele (se ponga cremoso), el resto del sabor se lo darán los fondos usados. La mezcla de los sabores de leña y de los fondos en el arroz se logra cuando este tiene la propiedad de absorción de aromas y sabores alta como el de calasparra. Esta técnica es buena para arroces como el de marisco o de pollo.

La técnica del sarmiento (las ramas de la vid):

Al contrario que la leña esta es un elaborado fuerte y rápido. Lo que se consigue con esta técnica es que el arroz no deje de hervir fuerte y quede suelto y muy estirado en una capa muy fina con lo que se recomienda es el uso de paelleras grandes. Y ¿para que queremos que el arroz quede en una capa fina? En esta zona, dice que el mejor arroz es aquel en que los granos quedan todos socarrados. “El Socarraet” es una de las características esenciales en este tipo de arroces y es cuando el arroz se agarra ligeramente al fondo de la paellera quedando crujiente.

El fuego fuerte también permite que la llama provocada por el sarmiento se meta dentro de la paellera, dándole un sabor de vid y ahumado (cosa que no queríamos en la leña muy característico. Usando el arroz de calasparra conseguiremos exaltar todavía más ese sabor ideal para los arroces de costilleja y sobre todo para el de conejo y caracoles (serranas) tan apreciado en esta región.

En conclusión el arroz de calasparra es el ideal para poder elaborar cualquier plato de arroz en el que se quiera traspasar los sabores al grano y este directamente al paladar y de esta formar poder conseguir un arroz único tanto en sabor como es textura.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos