Ni fritos, ni revueltos: la técnica más fácil y rápida para cocinar los huevos combina lo mejor de ambos mundos

El método se denomina 'frambled eggs' y simplifica al máximo el proceso de cocinado prometiendo resultados sorprendentes en poco tiempo

Huevos
Facebook Twitter Flipboard E-mail
liliana-fuchs

Liliana Fuchs

Editor

Un par de huevos te solucionan el desayuno, el almuerzo o hasta la cena. Dejando la tortilla francesa a un lado, la elección más habitual suele estar entre cocinarlos fritos o revueltos, pero hay un método mucho más fácil que combina lo mejor de ambas técnicas en una. Se ha extendido como la pólvora en redes bajo el nombre de frambled eggs, y parece conquistar a todo el que lo prueba.

La palabreja nace de la unión de fried (frito) y scrambled (revuelto). Y es precisamente eso: fusionar las dos forma de cocinar huevos en una nueva mucho más simple. Por un lado, evitas tener que batir o remover la mezcla de huevo en otro recipiente; por otro, se cocinan con menos grasa pero el resultado es muy jugoso.

Además es a prueba de torpes y novatos; si te cuesta freír un huevo bien, o se te suelen quedar resecos o gomosos los huevos revueltos, quizá los frambled eggs sean la solución que estabas buscando.

Newsletter de Directo al Paladar

Suscríbete esta semana a "Al fondo hay sitio", la newsletter de DAP, y recibe gratis en tu correo un exclusivo pdf con las mejores recetas para preparar la vuelta al cole.

Solo hay que engrasar una sartén antiadherente caliente, romper directamente encima dos o tres huevos, y empezar a removerlos con una espátula por las claras tras unos segundos, dejando que se vayan cuajando a medida que se revuelven. La idea es rodear las yemas para romperlas al final, dejando apenas unos instantes para que viertan su contenido en las claras cuajadas, quedando muy melosas.

Huevos2 @makokitchenware

Hay quien prefiere dejar una yema intacta, rodeándola, para servir el revuelto con ella encima y así poder romperla ya en el plato o sobre el pan, como haríamos con un huevo frito bien cocinado en su punto. Son perfectos para tomar sobre una tostada o rellenar un sándwich o pan tipo mollete, con los extras que quieras.

Se tardan apenas unos pocos minutos, solo se mancha una sartén y una espátula, y puedes darle tu toque añadiendo especias, hierbas frescas, copos de chile, queso, pimienta, alguna verdura picada, beicon o tacos de jamón, salmón ahumado... Los huevos son un lienzo en blanco.

Imágenes | Flickr/avlxyz

En DAP | El error que mucha gente comete al cocinar huevos revueltos, según el chef Gordon Ramsay: “Se vuelven granulosos”

EN DAP | Cómo hacer los huevos fritos perfectos: trucos y errores a evitar, para lograr una puntilla y una yema de libro

Inicio