Cuando Gloria decidió reformar su vivienda, donde llevaba dos años viviendo con absoluta normalidad, no imaginaba que bajo la encimera y los muebles de su cocina encontraría lápidas auténticas. En una entrevista en directo con el programa Vamos a ver, explicó entre sorpresa y humor cómo ese material, que ella creía mármol, escondía un origen mucho más inquietante del que jamás habría sospechado.
Según ha explicado en el matinal e informa 20 minutos, ya al mudarse notó detalles que no terminaban de encajar. "Yo vi que el mármol era un poco raro", afirma. Con el paso del tiempo también detectó olores desagradables, como los que desprenden este tipo de elementos mortuorios.
"A veces me daba olor a podrido en el dormitorio", asegura a posteriori. Durante la reforma se reveló la causa: varias lápidas habían sido recortadas y colocadas como encimera y como paneles de mobiliario, formando parte estructural de la cocina antigua.
Por falta de dinero
Gloria ha aclarado que desconoce de dónde procedían esas piezas. El piso, según relató, lo compraron en 1960, y en él vivió "toda la vida una mujer sola". Su teoría es que, en su momento, se utilizaron lápidas porque no había dinero para instalar una cocina convencional: una solución precaria, pero funcional, en tiempos en los que algunos materiales podían reutilizarse sin demasiadas preguntas.
Además, retirar esas estructuras no fue sencillo. Al desmontarlas, la mayoría de las lápidas se partieron, por lo que no pudieron conservarse ni analizarse con detalle. "Las hemos tenido que tirar porque se han partido al quitarlas", ha señalado.
Pese a lo sorprendente del hallazgo, Gloria se lo toma con humor al sugerirle la presentadora que haga una limpieza espiritual del espacio: "Limpieza hay que hacer porque el piso está para verlo, pero no por las lápidas. No pasa nada de nada".
Ciertamente, una cocina montada con lápidas no es algo que se vea todos los días, y mucho menos un ejemplo tan extremo de reutilización doméstica. Pero Gloria, lejos del dramatismo, lo ha convertido en una anécdota curiosa que acompaña el inicio de su nueva etapa en una casa que, ahora sí, tendrá una cocina hecha con materiales convencionales, que tanto aborrecemos, pero tanto añoramos cuando nos llegan este tipo de sobresaltos.
Foto | Mediaset
En DAP | La solución de Ikea para dejar el móvil detrás del sofá sin que se caiga
En DAP | Adiós a las alacenas: los espacios abiertos se imponen en las cocinas