Limpia, fácil y completa: la receta de sepia que sabe a fiesta y que puedes hacer incluso con marisco congelado

Muy festiva, muy barata y perfecta para dar salida a la sepia que tengas en el congelador

Sepia Horno Patatas
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Jaime de las Heras

Editor Senior
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Jaime de las Heras

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Sepias y calamares son, en general, dos mariscos muy agradecidos para cocinar en casa, aunque a menudo nos cueste sacarlos de la plancha y de las frituras. No vamos a negar que resultan maravillosos así, claro, pero lo cierto es que solemos condenar a ambos cefalópodos a las mismas preparaciones una y otra vez.

No es que tenga nada de malo, pero tienen bastante más recorrido y, sobre todo, esta fórmula nos permite disfrutar de la sepia en abundancia, completar el plato con unas buenas patatas y, al mismo tiempo, dar una oportunidad a los congelados en casa, que tampoco está nada mal si queremos ahorrar un poco.

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Básicamente, lo que os proponemos es una sepia al horno con patatas: una receta limpia, sana, fácil y que no necesita demasiada maña. Además, como decimos, podéis resolverla con sepias congeladas sin complicaros lo más mínimo.

El modus operandi es de lo más elemental. Empezad precalentando el horno a 200 ºC y engrasad ligeramente el fondo de una fuente apta para horno. Mientras tanto, pelad y cortad las patatas en rodajas no muy gruesas; pelad también una cebolla y cortadla en juliana, y picad unos cuantos dientes de ajo.

A continuación, cubrid la fuente con la cebolla, repartid las patatas y los ajos, salpimentad, añadid un poco de pimentón al gusto, alguna hierba aromática como tomillo o romero, un chorrito más de aceite y otro de vino blanco. Hornead todo entre 10 y 15 minutos.

Este impasse lo podéis aprovechar, además, para limpiar la sepia si fuera necesario. Si no lo es, simplemente troceadla en piezas de tamaño parecido y salpimentadla. Cuando veáis que las patatas empiezan a estar asadas, poned la sepia por encima, añadid un poco de zumo de limón, otro poquito de aceite y otro chorro de vino blanco, y dejad que todo se hornee durante 20 o 30 minutos más.

Comprobad a lo largo de la cocción que la sepia está en su punto para que no se quede seca y, si fuera necesario, agregad un poco más de vino o de agua si veis que le falta humedad. Una vez listo, simplemente emplatad y servid con un poco de perejil o de tomillo picado y un chorrito de limón. Tendréis así un plato principal muy festivo que se puede resolver con marisco congelado en cualquier momento del año.

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