El pueblo navarro ideal para recorrer a pie su villa medieval y comer migas del pastor

Una fantasía en plena Zona Media, encaramada en un cerro privilegiado

Ujue Navarra Migas
Facebook Twitter Flipboard E-mail
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior

España guarda pequeños paraísos rurales donde el viaje empieza con un paseo lento. Hay cascadas escondidas, ríos de agua fría, playas salvajes, montañas suaves, cuevas antiguas y pueblos que parecen hechos para caminar sin prisa. En Navarra, uno de esos territorios es la Zona Media. Este rincón, situado entre el Pirineo y la Ribera, reúne villas medievales, viñedos, iglesias fortificadas, palacios, trujales y una gastronomía de raíz campesina.

La Zona Media de Navarra se ha convertido en un reclamo turístico de primer orden. Atrae a viajeros que buscan pueblos tranquilos, arquitectura, historia y buena mesa. Olite, San Martín de Unx, Tafalla o Puente la Reina forman parte de ese mapa. Pero pocos lugares resumen tan bien ese encanto como Ujué, una villa medieval levantada sobre una colina y visible desde muchos kilómetros a la redonda.

Ujué, o Uxue en euskera, está en la merindad de Olite, al sureste de Pamplona. Se asienta a unos 815 metros de altitud, en una posición estratégica que explica buena parte de su historia. Desde sus calles se contemplan la Ribera navarra, los campos de cereal, los viñedos y, en los días claros, un horizonte amplísimo. Esa ubicación hizo del pueblo un enclave defensivo importante durante la Edad Media.

Ujué, un pueblo fortificado en la Zona Media navarra

El corazón del pueblo es la iglesia-fortaleza de Santa María de Ujué. El conjunto combina restos románicos con añadidos góticos y conserva un aspecto militar muy marcado. Sus torres almenadas, sus pasos de ronda y sus contrafuertes recuerdan que este santuario también fue una fortaleza. El templo fue declarado Monumento Nacional en 1936 y sigue siendo uno de los grandes hitos del patrimonio medieval navarro.

Iglesia Fortaleza De Santa Maria De Ujue Iglesia-fortaleza de Santa María de Ujué. ©Javier Campos - Turismo de Navarra.

La historia de Ujué mezcla frontera, devoción y poder real. El santuario se levantó sobre un templo anterior, con referencias medievales ligadas al reino de Pamplona. Sancho Ramírez impulsó la construcción románica en el siglo XI. Más tarde, Carlos II de Navarra promovió reformas góticas y mantuvo una relación muy estrecha con la Virgen de Ujué. Su corazón reposa en el santuario, un detalle que añade emoción histórica a la visita.

Ujué Una de las plazas del casco histórico de Ujué. ©Francis Vaquero - Turismo de Navarra.

El mejor plan en Ujué consiste en recorrer la villa a pie. No hace falta correr ni seguir un itinerario rígido. Conviene subir por sus calles empedradas, mirar las fachadas de piedra y detenerse en los rincones donde el pueblo se abre al paisaje. El caserío conserva una imagen compacta y medieval. Las cuestas exigen algo de calma, pero también regalan una llegada muy teatral al santuario.

Iglesia Fortaleza De Santa Maria De Ujue Javier Campos Turismo De Navarra 2 Mirador de la iglesia-fortaleza de Santa María de Ujué. ©Javier Campos - Turismo de Navarra.

Dentro de la iglesia, merece la pena fijarse en la imagen románica de la Virgen. También conviene rodear el templo por sus zonas exteriores. Los pasos de ronda ofrecen una lectura perfecta del lugar. Allí se entiende por qué Ujué fue mirador, refugio y símbolo religioso. La vista desde lo alto conecta el pueblo con el resto de la Zona Media. Viñedos, campos y sierras aparecen como un gran mapa abierto.

Dónde comer en Ujué

Además del patrimonio, Ujué invita a probar la Navarra más sabrosa. La zona combina vinos, almendras garrapiñadas, pan artesano, carnes a la brasa y recetas pastoriles. Entre todas ellas destacan las migas al pastor. Es un plato humilde, hecho con pan, grasa, ajo y paciencia. Nació como comida de pastores, pero hoy es uno de los iconos locales. Su sencillez engaña. Bien hechas, son crujientes, jugosas y muy reconfortantes.

Ujué Calles de Ujué. ©Javier Campos - Turismo de Navarra.

Para comerlas, el nombre clásico es el Mesón Las Torres. Está junto a la iglesia de Santa María, en pleno corazón medieval de Ujué. El restaurante abrió en 1967, fundado por Hipólito Ibáñez y Juli Valencia. Su cocina presume de migas de pastor, el plato que le ha dado fama dentro y fuera de Navarra. Por cierto, no solo presumen de migas, también de unas fabulosas vistas.

Migas del pastor Migas del pastor. ©Amaya Alcelay - Turismo de Navarra.

El plan completo puede empezar por la mañana. Primero, paseo por el pueblo y visita al santuario. Después, comida de migas en el Mesón Las Torres. Por la tarde, una ruta corta por los alrededores o una visita a bodegas cercanas en San Martín de Unx u Olite. La zona invita a completar la escapada con vinos navarros y paisajes de viñedo.

Ujué se disfruta durante todo el año, aunque primavera y otoño resultan especialmente agradables. En primavera, el paisaje aparece verde y luminoso. En otoño, los viñedos y campos cambian de color. El verano puede ser caluroso al mediodía, así que conviene madrugar. El invierno ofrece una visita más silenciosa, perfecta para quien busca piedra, historia y mesa caliente.

Ujué no necesita grandes artificios. Tiene una villa medieval cuidada, una iglesia-fortaleza poderosa, vistas inmensas y una receta que sabe a camino. Por eso encaja tan bien en la Zona Media de Navarra. Es un pequeño destino con mucha personalidad. Y también una excusa perfecta para recordar que algunos viajes empiezan caminando por una calle empedrada y terminan ante un plato de migas al pastor.

Imágenes | Javier Campos - Amaya Alcelay - Francis Vaquero / Turismo de Navarra.

En DAP | Vino rosado, historia medieval y una de las criptas más fascinantes de España: el pueblo navarro entre montañas que vas a querer visitar

En DAP | 24 horas en Tafalla: qué hacer y qué comer en el corazón medieval de Navarra


Inicio