El restaurante Nannarella, una de las trattorias más populares del barrio del Trastévere, en pleno cogollo turístico de Roma, ha sido clausurada de urgencia por la policía italiana tras una inspección en la que se detectaron numerosas irregularidades, tanto en materia de higiene como de normativa laboral y de seguridad.
Como parte de los controles rutinarios que inspeccionan los locales de hostelería de la ciudad, la inspección, desarrollada conjuntamente por la Polizia di Stato, la ASL (autoridad sanitaria) y la Inspección de trabajo, encontró cucarachas y otros insectos en las cocinas, y constataron la falta de un plan de seguridad y varias irregularidades en cuanto a la normativa de las instalaciones para un negocio de sus características. Además, según informa la prensa italiana, también comprobaron que en el local había trabajando varios empleados en situación irregular, sin contrato.
Nannarella se ha convertido en los últimos años en uno de los restaurantes de Roma más populares entre los turistas que cada año abarrotan la ciudad, generando habituales colas en la puerta para poder conseguir una mesa, ya que el local carece de sistema de reservas. La osteria vende una imagen de trattoria auténtica e histórica con precios competitivos, pero, a pesar de que sus orígenes sí se remontan a 1930, como reza su cartel, la gestión difiere mucho de lo que se presupone de un negocio familiar tradicional.
La osteria es propiedad de un grupo joven de emprendedores encabezado por los restauradores Andrea y Simone, responsables del también popular restaurante Tonnarello y otros locales de la zona. Han construido un negocio enfocado al turismo que vende una imagen de cocina tradicional y local, pero industrializando el sistema de trabajo y vendiendo un discurso basado en una fuerte estrategia de marketing. La decoración pintoresca y la explotación de elementos como las sartenes de hierro, junto con cierto paripé a la hora de servir los platos, les ha permitido crear una falsa idea de trattoria tradicional que se vende y viraliza muy bien en las redes sociales.
Ahora, los propietarios se enfrentan a una posible crisis reputacional tras la clausura de urgencia acometida este fin de semana por las autoridades locales. Según relata el Corriere della sera, los inspectores encontraron “graves deficiencias en materia de seguridad en el lugar de trabajo, incluida la falta de un plan de emergencia y evacuación e irregularidades relacionadas con el sistema eléctrico”; en la cocina “se encontró la presencia de plagas, mientras que investigaciones posteriores también revelaron la presencia de trabajadores no contratados regularmente”.
Como consecuencia de las distintas infracciones, se han impuesto sanciones que suman un total de unos 90.000 euros.
Este cierre es resultado de una serie de controles llevados a cabo por la policía durante el fin de semana en toda la ciudad, en el que se han llegado a detectar más de 1.600 infracciones, incluyendo tanto las cometidas por locales de hostelería como por acciones en la vía pública, así como infracciones de tráfico. Entre las faltas más comunes destacan los problemas de seguridad en las instalaciones eléctricas, la ocupación de la vía pública, la celebración de actos no autorizados o la venta y consumo de alcohol en la calle.
Imágenes | Nannarella
En DAP | La octava colina de Roma es un vertedero de 50 millones de ánforas de aceite que venían de Hispania
En DAP | Cómo acabar con las cucarachas mutantes en tu cocina