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Mermelada de kiwi casera

En mi casa siempre hemos tenemos varios tarros de mermelada en la despensa. Seguramente sea influencia de mi familia paterna, pues en Suiza son indispensables para el desayuno. No tardé en imitar a mi abuela elaborando las mías propias, pero me he dado cuenta de que casi siempre repito con las mismas frutas. Por eso no dudé en aprovechar un excedente de kiwis que cayó en mis manos hace poco para probar a elaborar mermelada casera de kiwi.

Hay muchas maneras de preparar la fruta y de estirilizar los botes, como demuestran las distintas recetas que tenemos en Directo al Paladar. Yo siempre uso el mismo método, y nunca me falla. Usando fruta dulce y muy aromática es una pena usar más de la mitad del peso de azúcar, aunque depende de vuestro gusto. Además, para darle una consistencia más espesa, últimamente añado un poco de agar-agar, pero no pasa nada por tener una mermelada un poco más líquida.

Ingredientes para unos 4 botes medianos

  • 1 kilo de kiwis maduros, 500 g de azúcar, zumo de medio limón grande, 1 cucharadita de agar-agar (opcional).

Cómo hacer mermelada de kiwi

Pelar los kiwis y trocearlos groseramente, colocándolos en una olla o cazuela lo suficientemente grande, procurando recoger todos los jugos que suelten. Regar con el zumo de limón y cubrir con el azúcar. Mezclar bien, tapar con un paño y dejar reposar como mínimo dos horas, o mejor aún toda la noche.

Colocar la cazuela al fuego y llevar a ebullición. Dejar cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando. Retirar un poco de la espuma que pueda ir soltando. Mientras tanto, preparar los tarros. Comprobar que que están intactos y con las tapas sin golpes o marcas de oxidación. Lavarlos bien, secarlos y colocarlos en el horno a unos 180ºC. Hervir en agua las tapas.

Comprobar el punto de la mermelada hasta conseguir el espesor deseado. Debe reducir bastante el líquido, y la fruta estar casi desecha. Después de unos 45 minutos, habrá espesado lo suficiente. Se puede conseguir la textura más típica de la mermelada añadiendo el agar-agar al final de la cocción. Envasar con mucho cuidado, con los tarros aún calientes, llenándolos hasta el borde. Limpiar la rosca, cerrar bien y poner boca abajo. Cuando se enfríen, se hará el efecto vacío. Guardar en un lugar oscuro y fresco.

Mermelada de kiwi casera. Pasos

Tiempo de elaboración | 60 minutos más el reposo
Dificultad | Media

Degustación

La mermelada de kiwi puede disfrutarse, una vez fría, en el mismo momento en que la preparemos. Yo suelo llenar varios tarros hasta arriba, y guardar lo que sobre en otro recipiente dentro de la nevera, para empezar a consumirla. Es una mermelada muy fresca que combina muy bien tanto en panes ligeramente dulces como con toques salados, especialmente con quesos suaves.

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