
Cuando se trata de preparar pavo, lo más importante es que quede tierno y jugoso. A la hora de cocinar un pavo completo es difícil de hacer que la pechuga quede tan tierna como los zancos, la única forma en que podríamos conseguir la misma ternez sería cocinando cada sección por separado con su propio tiempo y temperatura, cosa imposible si lo que queremos es una presentación espectacular de la pieza entera.
Cuando llegamos al mercado nos encontramos con dos tipos de carne, la de pavo y la de pava. Pues bien, a ser posible mejor elegir la de la hembra que suele ser más tierna y sabrosa que la de pavo, presentando una carne de sabor mucho más dulce, teniendo los machos el pecho más grueso y una carne que suele ser mucho más dura. Con unos sencillos consejos lograremos que la carne de nuestro pavo sea lo más tierna posible, partiendo de la base de que no es jugosa de por sí.


