Campañas agresivas contra las bebidas azucaradas, ¿es la solución?

Las campañas agresivas contra las bebidas azucaradas son cosa de los EE.UU, como no podía ser de otro modo, en concreto del estado de Nueva York contra las bebidas azucaradas. Pero como todo lo que nace allí de una u otra forma termina viniendo aquí más vale que nos atemos los machos por lo que pudiera ser.
¿Pero con campañas agresivas se consigue algo? Yo tengo mis dudas puesto que con la campaña puede ser vista como un ataque directo a la industria de bebidas refrescantes y y por el contrario que no sirva como concienciación de la población.
¿Por qué se puede comparar una bebida de cola con grasa humana resultante de una liposucción? Está claro que el símil es bueno, muy agresivo tal vez, pero la grasa que se gana bebiendo este tipo de bebidas debido a la cantidad de azúcar que tienen es mucha. Ahora bien, ¿si son tan malas estas bebidas por qué no se prohíben? Es por eso que yo no estoy de acuerdo con este tipo de campañas.



He visto un producto que me ha llamado mucho la atención, el Grease Blotter, un papel-esponja que absorbe la grasa de los alimentos.