Sobre el comino

He escuchado muchas veces en mi casa “más alto que un pino, más tonto que un comino” y “me importa un comino“, la verdad es que nunca entendí varias cosas respecto a estas frases, la primera es lo que pudieran tener en mi casa contra los altos, y la segunda por que el comino es “tonto” o “insignificante”.
Pero bien estará el asunto, si las frases me sirven para hablar de esta especia, proveniente de la semilla de la planta del mismo nombre, originaria de las costas mediterráneas.
De intenso sabor, ligeramente amargo y de olor fuerte y dulzón, es muy común encontrarla actualmente en la cocina árabe y en la mediterránea en general, condimentando perfectamente ensaladas, legumbres, pescados o carnes. Siendo también una parte imprescindible del curry y del ras-el hanount. En la cocina española es muy utilizado en el suroeste de la península, utilizandose para el condimiento en los embutidos, en las chacinas de la sierra de Cádiz o en los mojos de Canarias por ejemplo.






Comer no es sólo un placer, es también cubrir un cúmulo de necesidades de nuestro organismo. Por eso es importante conocer los alimentos y saber, según sus componentes, cómo pueden ayudarnos, no sólo a mejorar el sabor de nuestros platos, sino también a mejorar nuestra salud.
Tanto la lecitina de soja como la soja propiamente dichas son dos de esos alimentos con mucha fama de saludables, una fama recibida con toda la razón tienen muchísimas propiedades, pero eso sí, aunque procedan de la misma planta, no son las mismas.