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Virtudes medicinales del laurel

Virtudes medicinales del laurel
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El laurel, Laurus nobilis, es una planta de sobra conocida, que se utiliza ampliamente en la cocina mediterránea. Los caldos y fondos de cocina no serían lo mismo sin la aromática aportación de esta planta arbustiva de lento crecimiento típica de las zonas húmedas y umbrías de los bosques europeos. Pero aparte de sus ventajas culinarias, podemos hablar de las virtudes medicinales del laurel.

Esta noble planta, símbolo de la gloria con la que se coronaba a emperadores en la Roma clásica, tiene sus secretos ocultos en la composición de sus hojas. La esencia de las hojas secas contiene aceites esenciales, sobre todo cineol, eugenol, ácido acético y terpenos, entre otros, que le proporciona propiedades digestivas, como tónico estomacal y carminativo.

Esta virtud de estimular las secreciones del estómago, lo hacen ideal para los inapetentes, pero poco indicado, por la misma razón, para aquellos que padecen de gastritis o exceso de acidez gástrica, para los que se requieren comidas ligeras y sin excitantes.

El punto aromático que aporta el laurel a estofados, adobos, escabeches y caldos ha sido muy apreciado desde siempre. Pero si queremos un tónico que nos ayude a digerir las comidas copiosas, podremos igualmente preparar una infusión de laurel, poniendo dos hojas en una taza de agua en ebullición, que tomada después de los postres estimulará la secreción de jugos gástricos.

Otra forma de tomarlo es en infusión con corteza de naranja, con esta sencilla receta: 4 gr. de hojas de laurel, 8 gr. mondaduras de naranja amarga, 200 gr. agua hirviendo, y azúcar al gusto.

Las bayas de laurel también son muy medicinales, y se pueden tomar haciendo un vino de laurel y enebro, hecho macerando bayas de enebro y bayas de laurel, ligeramente partidas o machacadas, en vino tinto, dejando que maceren varias semanas en lugar oscuro. Este vino es ideal para después de las comidas, como digestivo.

También se obtiene una grasa a partir de los frutos que tiene muchos usos, sobre todo para friegas y unturas, por sus efectos calmantes, y como antiparasitario en animales.

Como vemos, las virtudes medicinales del laurel son mayores de lo que pensamos. Así, cuando añadimos una hojita de laurel a un guiso, no sólo estamos mejorando su sabor, estamos ganando en salud.

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