
Ayer por la tarde hacía un día estupendo y decidimos dar un paseo y conocer el nuevo Mercado de San Antón, en Chueca. Lo único que sabía era que tenía parte de comercio y locales de restauración, como el Mercado de San Miguel. Y teníamos ganas de conocerlo y poder ver si era un Mercado de San Miguel II o bien estábamos ante algo diferente.
La sensación que me he llevado ha sido positiva. La principal razón, precisamente, es que guardando un aire similar al Mercado de San Miguel en este caso nos encontramos con mercado que puede tener, y que tendrá, alma propia. La principal diferencia es que el Mercado de San Miguel nació siendo algo parecido a lo que encontraremos en el de San Antón pero que con el paso del tiempo a derivado en un sitio de tapeo puro y duro con algunos puestos de mercado.
Por otro lado se diferencia en que en este caso podemos estar ante un mercado menos influenciado por la zona, menos turística que el de San Miguel. Además tienen un centro comercial en la planta de calle que puede atraer más clientes dispuestos a visitar la zona más gourmet del mercado. Por no decir que la zona de compras y degustación están separadas en plantas, para mi todo un acierto.
Primera planta del Mercado de San Antón: mercado tradicional y renovado

En la primera planta nos encontramos con las tiendas típicas de un mercado: la carnicería, la charcutería, panadería, pescadería, la tienda de congelados. Pero no son puestos normales, son tiendas con un gran gama de productos, variados, diferentes, de altísima calidad y casi gourmet podríamos decir.
La charcutería me cautivó. Metros y metros de fiambres, con una gran representación italiana. Una cuidada vitrina con salmón, blinis, foies, tomates secos en aceite o minicalabacitas abrían el apetito. No sé si a vosotros os pasa, pero muchas veces voy a una tienda y no veo el producto en sí, en mi mente ya estoy pensando qué receta hacer con ese alimento.
Pero lo mejor está por llegar, la última parte de la charcutería está dedicada al queso. Es un santuario en tonos amarillos que te hace dudar y te entra la ansiedad por todos los quesos que quieres probar y no has degustado aún. Además, su dependiente es encantador y nos da sugerencias de cómo maridar el queso y recetas, que luego os haré una.
Seguimos nuestro recorrido por la carnicería, viendo las carnes exóticas de cebra, canguro o venado; pasamos por el puesto de hamburguesas, Hamburguesas Nostra, que ofrece una interesante y muy sabrosa, oferta de hamburguesas que merece la pena conocer.

Vemos la frutería, con su gran variedad de setas, compramos tulipanes, mientras que olemos las hierbas aromáticas y acabamos en la panadería, comprando unos bollos de estilo parisino, con buen chocolate y mantequilla. Adiós a la operación verano y a la dieta estricta.
Segunda planta del Mercado de San Antón: degustación

Subimos después a la zona de restauración situada en la segunda planta del Mercado de San Antón. Es una zona que rodea el edificio, dejando a la vista la primera planta, la zona de mercado tradicional (y renovado).
En esta zona podemos encontrar una vinoteca amplia, un puesto de comida griega, otro italiano que abrirá en los próximos días, una ostrería, un puesto de salazones para combinar con sidra, un tienda de sushi para comer o llevar a casa, un puesto de batidos y una coqueta pastelería con muffins, cup cakes y porciones de tentadoras tartas como la Red Velvet o de chocolate.
Es una apuesta por maridar el tapeo y el mercado tradicional ya que si os fijáis la mayoría de locales tienen algo que ver con los puestos del mercado. Me refiero a algo que se hace evidente, la temática de cada local.
Tercera planta del Mercado de San Antón: restaurante y copas

Por último, una terraza urbana en la planta superior que será un básico de la noche madrileña este verano. Y es que el plan apetece, comes algo rico y luego una copa tranquila en una azotea.
En la terraza podemos encontrar un restaurante regentado por 5J que ofrece una cocina de típica de mercado, productos frescos y de temporada. Y no solo eso, también existe la posibilidad de comprar el producto en el mercado y el restaurante te lo cocina a tu gusto.
Sin embargo, yo tengo un pero al estrenado Mercado de San Antón. Dejo a un lado la parte arquitectónica, que ha despertado muchas voces críticas, como he dicho anteriormente me parece práctico y funcional, con un toque muy cosmopolita y que tiene mucho sentido en un barrio que atrae muchos visitantes de otras zonas de Madrid.
Mi queja tiene que ver con la accesibilidad para las personas con movilidad reducida. En lo gastronómico perfecto (o casi) pero en este tema deja mucho que desear. Me parece increíble que solo exista un ascensor para un mercado que tiene 3 plantas, la de calle y 3 plantas más de parking. Papás con carritos de bebé, personas mayores y personas en sillas de rueda preparaos para esperar unos pocos minutos para poder utilizarlo.
En Directo al Paladar | Mercado de San Miguel en Madrid
En Directo al Paladar | De tapas en el Mercado de San Miguel
Comentarios
está claro que merece una visita. gracias por el apunte Pintxo.
Es hermoso y muy grande.. no tienes mas fotos??
Si, claro. Pero hay que seleccionar.
Corroboro el review de Pintxo. Nosotros estuvimos el viernes pasado, nos pasamos a ver qué diferencias había con el Mercado de San Miguel, y la verdad, mucho más espacioso y mucho menos abarrotado (por lo menos ese día). Lo que más nos gustó fue que la zona de degustación y tapeo están separados... lo que menos, que está complicado acceder a los otros pisos, en eso tienes toda la razón. La frutería tiene una pinta increíble, dan ganas de comprarlo todo...
Os tenéis que pasar por el de Chamartín, seguro que os gusta también :)
Soy un fiel cliente de Hamburguesa Nostra. Siempre pruebo alguna variedad diferente, pero no puedo salir de allí sin la de foie!
Es la segunda vez que me paso. La primera vez fué a los 2 dias de la inauguración. La 1ª planta me pareció la más aceptable. Los puestos de venta está muy bien colocados, limpios y nuevos pero con precios elevados, algo que es de esperar. La 2ª planta de tapeo fue un desproposito. Vino blanco caliente, mesas sucias, tapas elaboradas sin precisión, camareros sin ningún tipo de conocimiento de hostelería. Al ver la ignoracia sobre los vinos que había disponibles y trás parar antes de servirme un vino blanco frio decidí tomarme una caña con el regalo de la cara de desaprobación del camarero novato. El vaso calentito de la caña hizo que me diera prisa antes de que subiera demasiado la temperatura. Después de elegir un erizo de mar y tardar mas de 1 minutos decidí dar por finalizada mi experiencia en el recinto.
Hoy he vuelto para conocer el restaurante de la 3ª planta. Al elegir terraza no puedes pedir menú, algo que no me importa. Tienes la posibilidad de comprar en la 2ª planta pescado o carne y que te lo preparen en el restaurante una buena y poco original idea que mas tarde comentaré. Elegí los platos disponibles. De entrada arroz meloso de verduras y ceviche de pulpo. De segundo chipirones con pisto y bacalado confitado con risoto de verdura y gambas. El ceviche...no lo era, no tenia leche de tigre, en su lugar llevaba un aceite que ni siquiera era de oliva con lechuga. Una autentica mentira. El arroz meloso no tiene nombre y voy a comentar a la vez el risoto que pedí de segundo, pues bien, ambos arroces eran lo mismo, la diferencia era una gamba frita encima del risoto de acompañamiento del risoto. El pisto de los chipirones??? era el que utilizaron para el arroz. Como lo oyes, para el arroz meloso y el risoto que en realidad es el mismo. El bacalado confitado era un bacalado desalado y supuestamente confitado, evidentemente estaba mas seco que un martini. En cuanto a los vinos de osborne...Sólo se podía pedir un verdejo de rueda, en mi opinión al final de la cata se quedaba un gusto a albariño que desmoronaba cualquier critica positiva del vino. Todo esto por 66€ En la mesa de al lado compraron unos chuletones de ternera y ante tanta incompetencia me animé a pedirles un trocito para ver que tal cocinaban la carne. Fué horrible, que manera de desaprovechar es magnifico trozo de carne.
En resumen: Una gran terraza para una gastronomia deplorable. Totalmente desaconsejable
Hola a todos. Escribo aquí pues hoy probé por primera vez el restaurante que está en la 3a planta del mercado de San Antón en Chueca. Me pareció espantoso. Las porciones son escasas, la comida salada y repetitiva, el servicio lento e inadecuado (éramos dos y nos sirvieron los platos con media hora de diferencia)... encima tienen a tres jefes de meseros -o algo así- con un pinganillo en la oreja, en plan Homero Simpson guardaespaldas, que son unos pesados y se comportan como si uno fuese un criminal. No lo recomiendo en lo absoluto.
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