Las tijeras son grandes aliadas en la cocina, ya sea para abrir envases o picar hierbas como cebollino o eneldo logrando un corte parejo. Pero, ¿alguna vez te has preguntado para qué sirve ese hueco dentado justo en el centro de los mangos? No es un error de diseño ni un adorno estético; ese espacio es una herramienta multifunción diseñada para proteger las manos cuando la fuerza manual no es suficiente.
En primer lugar, este hueco actúa como un elemento para romper ingredientes duros sin forzar. Al estar ubicado cerca del eje de giro de las tijeras, aprovechando la ley de la palanca, permite hacer una presión inmensa con muy poco esfuerzo. Ya sea para enfrentarse a alimentos de cáscara rígida que, de otro modo, serían imposibles de abrir limpiamente.
Por ejemplo, si tienes nueces enteras o estás preparando un arroz marinero, coloca las pinzas del buey de mar justo en ese hueco y presiona: la cáscara se romperá sin destrozar la carne y sin que las tijeras resbalen gracias a sus "dientes".
Además de su potencia mecánica, el diseño metálico de este hueco permite encajar bordes para ser un abrebotellas improvisado pero extremadamente eficiente, cuando el abridor tradicional no aparece por ningún lado. En términos prácticos, solo hay que encajar el borde de una botella de refresco o cerveza en las muescas del mango y hacer un pequeño movimiento de palanca hacia arriba. La tapa saldrá al primer intento, aprovechando el agarre antideslizante del material.
En resumen, ese pequeño espacio dentado transforma la tijera en una herramienta todoterreno para resolver acciones cotidianas que suelen darnos dolores de cabeza ni dolor en las manos.
Imagen | freepik
En DAP | Los 25 cacharros que te llevarías a una cocina desierta
En DAP | Cinco utensilios de cocina para poner en práctica otros tantos trucos culinarios