Las tendencias en cocina suelen moverse entre dos fuerzas: la innovación constante y el inevitable (y cíclico) regreso de estilos que parecían olvidados. En 2026 se confirma uno de esos giros decorativos. Muchos diseñadores coinciden en que ciertas ideas de las cocinas de los años 90 vuelven a despertar interés, aunque, afortunadamente, con una reinterpretación mucho más actual.
Durante aquella década la cocina empezó a transformarse en el centro social de la casa. Dejaba de ser solo un espacio funcional para convertirse en un lugar de reunión familiar. Esa filosofía vuelve ahora con fuerza, especialmente a través de las grandes islas con zona de asientos.
Las islas amplias, pensadas para cocinar pero también para conversar, trabajar o desayunar, protagonizan muchos proyectos devolviéndole a la estancia el sentido de lo social. Ciertamente, este tipo de distribución refuerza la idea de la cocina como espacio compartido y flexible dentro de la vivienda.
Sí a la calidez de la madera
Otro elemento que regresa es la madera en los armarios. Durante años fue sustituida por lacados blancos o superficies ultramate, pero ahora vuelve a valorarse su capacidad para aportar calidez. Eso sí, la madera se reinterpreta con acabados más suaves, tonos naturales y tratamientos menos brillantes.
También reaparecen las paredes con personalidad. El papel pintado, por ejemplo, empieza a verse de nuevo en zonas estratégicas de la cocina, especialmente en espacios abiertos al comedor o en paredes secundarias. La idea es aportar textura y carácter sin saturar el ambiente.
No al granito en las encimeras
Sin embargo, no todo lo que triunfó en los 90 está viviendo el mismo regreso. Las encimeras de granito oscuro, muy populares durante años, se perciben ahora como pesadas y visualmente recargadas. Muchos diseñadores prefieren materiales que ofrezcan más textura, movimiento o un acabado más ligero.
Tampoco convence la mezcla excesiva de colores y materiales sin coherencia. Algunas cocinas de aquella época combinaban suelos, encimeras y salpicaderos en tonos muy distintos entre sí. Hoy se busca más equilibrio, con paletas más controladas y materiales que dialoguen entre ellos.
La clave de este regreso está en la reinterpretación. No se trata de copiar las cocinas de hace treinta años, sino de recuperar las ideas que todavía funcionan: espacios abiertos, materiales naturales y zonas pensadas para compartir.
Este año mira al pasado con cierta nostalgia, pero también con un criterio de elegancia que entonces no se tenía. Algunas tendencias de los 90 vuelven porque siguen teniendo sentido en la vida doméstica actual; otras, en cambio, se quedan definitivamente como un recuerdo decorativo de otra época.
Fotos | IA/ChatGPT
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