El truco del papel de cocina para mantener las raíces húmedas de tus plantas en invierno sin regar de más

Una técnica muy sencilla que evita que las plantas sufran deshidratación en los meses fríos

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Joana Costa

Editor

En invierno, el mayor riesgo para las plantas no es solo el frío, sino la deshidratación silenciosa que afecta directamente a las raíces. El aire seco generado por la calefacción, unido a la menor frecuencia de riego, provoca que muchos sustratos pierdan humedad con rapidez sin que se note en la superficie. 

El resultado es una planta aparentemente sana, pero con las raíces sometidas a estrés hídrico constante. Este problema es especialmente frecuente en plantas de interior y en macetas pequeñas, donde el sustrato se seca antes y la humedad ambiental es baja. 

Regar más no siempre es la solución, ya que en invierno el exceso de agua puede provocar pudrición de raíces. Por eso, encontrar un equilibrio se vuelve clave durante los meses fríos.

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Conservar la humedad

Para mantener ese punto justo, muchas personas aficionadas a la jardinería recurren a un truco sencillo con papel de cocina. Es una técnica discreta, barata y fácil de aplicar que ayuda a conservar la humedad del sustrato sin necesidad de aumentar el riego ni alterar la rutina habitual de cuidados.

La técnica consiste en colocar una o dos capas de papel de cocina sobre la superficie del sustrato, cubriendo la zona cercana al tallo sin apretarlo. A continuación, se humedece ligeramente el papel con un pulverizador o unas gotas de agua. El papel actúa como una barrera que reduce la evaporación y mantiene la humedad más tiempo.

Raices

Esta capa crea un pequeño microambiente estable que resulta especialmente útil en invierno. En macetas pequeñas o con plantas sensibles, evita que el sustrato se seque de forma desigual y protege las raíces de cambios bruscos entre riegos. No sustituye al riego, pero ayuda a espaciarlo con mayor seguridad.

Es fundamental que el papel no quede empapado. Debe estar solo húmedo, nunca saturado de agua. Un exceso de humedad podría favorecer la aparición de hongos o provocar problemas en el cuello de la planta, especialmente en especies delicadas.

No se reseca la superficie

Otro beneficio de este método es que evita el endurecimiento superficial del sustrato, algo habitual cuando el ambiente es muy seco. Al mantenerse ligeramente húmeda la capa superior, el agua del riego posterior penetra mejor y se distribuye de forma más uniforme.

Papelplanta

Para un uso correcto, conviene retirar el papel cada pocos días, dejar respirar el sustrato y comprobar su estado. Si sigue siendo necesario, se puede colocar una nueva capa limpia. Es una solución temporal, pensada para los meses más secos del invierno, no para un uso permanente.

Este pequeño gesto ayuda a mantener las raíces hidratadas, reduce el estrés de las plantas y aporta estabilidad durante el invierno. Aplicado con moderación, se convierte en un aliado sencillo para cuidar las macetas cuando el aire seco juega en contra.

Fotos | ChatGPT, Gemini

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