El concepto de buddha bowl es más que una ensalada, se trata de un plato combinado que combina ingredientes y texturas variadas en un cuenco o bowl. Lo diferencial de este formato es la presentación, todos los componentes se agrupan en montoncitos individuales, sin mezclarse visualmente, para apreciar los diferentes texturas y colores antes de comer.
Luego esta a gusto de cada uno, si disfrutar de cada componente por separado o integrar todo. Para construir un buddha bowl y que sea nutricionalmente completo, se suele seguir una regla muy sencilla basada en proporciones: una base de granos integrales (como el trigo sarraceno, quinoa o arroz integral), una porción de proteína (animal o vegetal), una variedad de vegetales tanto cocidos como crudos y un extra de grasas saludables ya sean semillas, frutos secos, aguacate o aderezos cremosos.
Cocinar el trigo sarraceno en una olla con el doble de su volumen de agua hirviendo durante unos 15 minutos (hasta que esté tierno pero al dente). Escurrir si quedó algún exceso de agua.
En una sartén a fuego medio, dorar los garbanzos con el aceite de oliva y la cúrcuma para que tomen color y queden crujientes. Apartar a un lado y, en la misma sartén, agregar los tomates cherry cortados por la mitad para que tomen temperatura solo por unos segundos. Reservar.
En una sartén a fuego medio, cocinar las rodajas de zanahoria con el aceite de oliva, el comino, el pimentón, sal y pimienta. Cocinar unos 15 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que la zanahoria esté tierna.
Mientras tanto, lavar el calabacín y, con la ayuda de un pelador de verduras, sacar cintas finas a lo largo. Cubrir los guisantes congelados con agua tibia durante 2 minutos y escurrir.
En un cuenco pequeño, mezclar las cucharadas de tahini con el zumo de limón y agregar el agua tibia de a poco. Al principio se cortará, pero si se bate, se irá integrando hasta que quede una salsa lisa. Terminar añadiendo el aceite de oliva.
Para el montaje final, acomodar el trigo sarraceno en un tercio del plato, seguido de las cintas de calabacín con guisantes, las zanahorias cocidas y los garbanzos dorados con los tomates cherry. Por último, verter el aderezo de tahini haciendo hilos por encima y espolvorear con levadura nutricional y orégano seco.
Con qué acompañar el buddah bowl
Para acompañar este buddha bowl, una limonada fría con hojas de menta fresca y unas rodajas de jengibre es un gran complemento para realzar la frescura de los vegetales. Otra alternativa es un té helado o un agua de Jamaica.