Hay recetas que no entienden de estaciones, y estas lentejas con espinaca son la prueba de ello. Una combinación atemporal y sabrosa que funciona para todo: ya sea para resolver una comida rápida entre semana o para dejar el menú organizado con antelación.
Las lentejas aportan una excelente base de proteína vegetal y fibra, mientras que las espinacas frescas suman una dosis de hierro, antioxidantes y vitaminas esenciales. A la hora de servir, añade un chorrito de zumo de limón recién exprimido por encima, que además de potenciar el sabor, ayuda a absorber mejor el hierro.
Para hacer esta receta puedes usar lentejas secas –lo que te llevará unos 45 minutos– o en conserva, lo que reduce sensiblemente el tiempo en que se tarda en cocinar las recetas.
Cortar la cebolla morada en pluma o juliana, picar el diente de ajo y rallar el tomate por el lado grueso.
Calentar el aceite de oliva en una olla a fuego medio e incorporar la cebolla morada hasta que esté tierna y transparente. Añadir el ajo picado cocinando con cuidado de que no se queme.
Agregar la cúrcuma, el pimentón y el comino molido, removiendo durante unos segundos para que las especias se rehoguen en el aceite y liberen sus aromas. Incorporar el tomate rallado y dejar reducir un par de minutos.
Sumar las lentejas cocidas, cubrir con el caldo de verduras y cocinar a fuego suave durante 5 a 8 minutos para que se integren los sabores. Si prefieres usar lentejas secas, el proceso es el mismo, pero tendrás que dejar que se cocinen durante unos 40 minutos o hasta que estén tiernas.
A último momento, apagar el fuego, incorporar las hojas de espinaca fresca bien lavadas y dejar que con el calor residual pierdan volumen hasta integrarse perfectamente con el resto del guiso.
Con qué acompañar las lentejas con espinaca
Listas las lentejas con espinaca en la mesa, se pueden acompañar de una ensalada de temporada o servirlo junto a una batata al horno o unas zanahorias y rabanitos glaseados.
En DAP | Lentejas guisadas
En DAP | Dal palak