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Llesca de tomate, mozarella y rúcula. Receta fácil y rápida

Llesca de tomate, mozarella y rúcula. Receta fácil y rápida
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Muchos de mis veranos de jovenzuela tuvieron lugar en Cataluña donde descubrí lo que es una llesca. Esto que puede sonar muy extraño es algo tan común como una "porción más o menos delgada que se saca de un pan cortándolo de lado a lado", es decir, una rebanada de pan. Hoy la cubrimos de tomate, mozarella y rúcula para darnos un sabroso homenaje.

Recuerdo la primera vez que entré en una llesquería y lo mucho que me gustó el invento que, por aquellos entonces, asemejé a la pizza italiana por ser ambas una base de masa cubierta de otros productos y horneada. Hoy me he sentido nostálgica y me ha apetecido rememorar aquellos tiempos con esta llesca de tomate, mozarella y rúcula, una receta fácil y rápida.

Ingredientes

Para 2 personas
  • Pan de hogaza rebanadas (del día anterior) 2
  • Salsa de tomate 30 g
  • Tomate cherry 14
  • Sal de ajo
  • Orégano seco
  • Mozarella fresca 1
  • Aceite de oliva virgen extra 20 ml

Cómo hacer Llesca de tomate, mozarella y rúcula

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 15 m
  • Elaboración 5 m
  • Cocción 10 m

Cortamos los tomates cherry, los colocamos en un recipente apto para horno y los condimentamos con sal de ajo y orégano seco al gusto. Rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y los asamos bajo el grill del horno a temperatura máxima durante cinco minutos.

Mientras los tomates se asan untamos una de las caras de las rebanadas de pan de hogaza con aceite de oliva virgen extra y las tostamos en una tostadora. Extendemos la salsa de tomate casera sobre las rebanadas de pan, por la parte engrasada.

Cortamos la mozarella fresca en finas lonchas. Dividimos los tomates cherry en dos mitades y las colocamos sobre las rebanadas de pan. Cubrimos cada una con la mitad de la mozarella laminada y las introducimos en el horno donde gratinamos a media altura, para que no se quemen los bordes del pan en exceso, hasta que se funda el queso.

Retiramos del horno y cubrimos con rúcula, tanta como nos guste. Rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y espolvoreamos con queso Parmesano rallado (opcional) o unas lascas del mismo antes de servir.

Paso A Paso Llescas de tomate, mozarella y rúcula

Degustación

Cuando os apetezca tomar un bocado informal, fácil y rápido de preparar, acordáos de esta llesca de tomate, mozarella y rúcula pues puede ser lo que mejor os encaje. Perfecta para una comida ligera y una cena entre amigos, se puede cortar en trozos y compartir para el disfrute de todos.

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