Cochinillo, langosta, solomillo Wellington… Así es el brunch más potente de Madrid y se come en un hotel

  • Disponible solo en domingo, el brunch parece más una cena de Navidad

  • Más de 200 productos diferentes, en los que destacan los salados y los mariscos

Brunch Intercontinental
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Al brunch del hotel Intercontinental sólo le faltan lores británicos y un monóculo en el ojo. Todo lo demás, correr por cuenta del que podríamos definir como el brunch más potente de Madrid y elementos para considerarlo así no faltan.

Un lugar donde el cochinillo asado comparte escenario con la langosta, y la barra de sushi se refuerza con la necesaria presencia del solomillo Wellington… Cualquiera podría pensar que estamos hablando de una cena de Navidad, pero lo cierto es que es el plan de domingo que por 89 euros presenta este hotel.

Si eres de los que, hasta ahora, odiaba el concepto brunch, puede que encuentres en las más de 200 referencias que el brunch del Intercontinetal pone —en formato buffet libre— al alcance de tu mano.

Brunch Intercontinental Madrid1 1 Min El buffet libre del brunch del Hotel Intercontinental.

Nada de andar con pequeñas aventuras a costa de un croissant, unos huevos revueltos y malvivir con un bowl de fruta, los arquetipos del brunch moderno que pulula por Madrid —y el resto del mundo—. El brunch del Intercontinental es un homenaje a la contundencia y a un estilo de vida que tiene mucho más de lunch que de breakfast y que puedes reservar aquí.

Evidentemente, no es un brunch barato que solventes con un poco de pastelería, dos cafés y un cóctel Mimosa. El ágape del Intercontinental, que tiene lugar entre las 13:30 y las 16:00, es una especie de all you can eat, pero de categoría con el que viajar por el mundo de la cocina hasta que tu estómago te lo permita.

Patés, quesos e ibéricos sirven para abrir la veda salada de un festín que hace de los platos calientes su santo y seña: paella, hamburguesas, el citado cochinillo asado, el solomillo Wellington…

Solomillo Wellington

Solo el cielo es el límite de este recital que haría salivar a Carpanta y que, como también es lógico, deja vía libre para que el marisco y el pescado se cuelen en la fiesta, incluyendo bogavantes y langostas, sushi preparado al momento y varios ceviches, además de clásicos como el carpaccio o el steak tartar.

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Como colofón, otro recital de dulces, desde las frutas hasta pequeños postres de obrador y tartas artesanas, además de una fuente de chocolate caliente que haría sentir envidia al mismísimo Willy Wonka.

Imágenes | Hotel Intercontinental

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